31 octubre, 2005

"Sábado" de Ian McEwan

"Es un lugar común de la genética moderna y la crianza de los hijos que los padres tienen poca o ninguna influencia en el carácter de los mismos. Nunca sabes cómo te van a salir. La salud, las oportunidades, las perspectivas, el acento, los modales en la mesa: quizás esté en tu mano moldear estas cosas. Pero lo que determina en realidad la clase de persona que va a vivir contigo es cómo es el esperma y cómo el huevo que encuentra, cómo se eligen las cartas de dos barajas y luego cómo se barajan, cómo se dividen en dos mazos y se ensamblan para recombinarlas. Alegre o neurótico, desprendido o avaro, curioso o soso, expansivo o tímido o cualquier cosa entre medias; la gran cantidad de trabajo que ya llega hecho puede ser una auténtica ofensa al amor propio de un progenitor. Por otra parte, eso quizás te saque del atolladero. Lo entiendes en cuanto tienes un segundo hijo: dos personas completamente distintas provienen de azares más o menos similares en la vida".

1 comentario:

Marce dijo...

Cuánto determinismo biológico! Cuánta soberbia! ¿Cómo desconocer la influencia no sólo de los padres sino también la del ambiente?
Es que Ian Mc Ewan se dedicó a leer solamente libros de genética? Nunca escuchó acerca del Salvaje de Aveyron? Nunca le contaron acerca de las series complementarias de Freud? Nunca leyó a Piaget o a Vigotsky?
Y no estoy preguntando desde el amor propio de un progenitor, estoy preguntando desde el lugar de alguien que sí se dedicó a leer genética y también algo más.^
Peeeero, me hizo calentar!