21 octubre, 2005

A los chicos hay que decirles siempre la verdad...

A los chicos hay que decirles la verdad...
Un día se me acerca Solcito, promediando sus cuatro añitos, y me dice -¿vos a nosotros para tenernos en la panza nos comiste?- Le contesté que no y pensé que todo quedaba ahí, como cuando hablamos de que las nenas tienen chuchi y los nenes tienen pito.
-¿Y entonces cómo entramos? Porque vos me dijiste que hiciste fuerza y salimos por la chuchi pero no sé como entramos- Tragué saliva y le expliqué que papá tenía una semillita que ponía adentro de la mamá, que se juntaba con una que tenía la mamá y que así se hacía el bebé adentro de la panza. Creí que ahí terminaba la cosa, pero no, había algo que no le cerraba, me miró y temblé porque en ese momento supe que estábamos a un paso de "LA PREGUNTA". Y sí che, ahí nomás la hizo -¿pero cómo te la puso?. No había forma de escapar, era una pregunta directa. Se me cruzaron un par de pavadas como para zafar, pero también me acordé cómo fue que yo me enteré de cómo eran las cosas (y no fue por mi mamá, ni por mi papá), me acordé que cuando le pregunté a mi vieja qué era un forro me salió con algo de las telas, y... le dije. Le dije que el papá tiene esas semillitas que se llaman espermatozoides, que las pone con el pitito adentro de la chuchi de la mamá y se juntan con la de ella que se llama óvulo, y así se forma un bebé.
Creo que se lo mandé todo de un tirón, sin respirar.
Pero no terminó ahí, para rematarla me dice -Ah! entonces te tuviste que sacar la bombacha? - Y, si- le contesté.
Ella muy tranquila se fue a ver a los Power y yo traté de tranquilizarme diciéndome que a los chicos hay que decirles siempre la verdad.
Cuando le conté la charla a Gustavo, mi marido, me dijo que tendría que haberle dicho que cuando fuera grande se iba a enterar de como se hacían los bebés. Ahí tuve la certeza de que había hecho bien, que a los chicos hay que decirles siempre la verdad.
Pero, hubo un momento en que no pude. Fue cuando hablamos de la muerte. Pero eso lo dejo para otro día

5 comentarios:

Rain dijo...

simplemente Excelente! Te felicito!

Pilarcito dijo...

Marce, cuando yo estaba embarazada de mi segundo hijo. El mas grande que para esa epoca tenía cuatro añitos también me atacó con esas preguntas tan obvias pero tan difíciles de explicar para los padres. Uno siempre trata de encontrar la mejor respuesta para ese momento y sobre todo para ese hijo! un beso enorme

Marce dijo...

Gracias Rain y Pilarcito. Una hace lo que puede y lo que sale en el momento. Qué bueno sería que en la maternidad aparte de enseñarte a darles la teta te dieran un manual de instrucciones!!!

Verónica Sukaczer dijo...

Muy linda la anécdota. Pero... ¿la chuchi? ¿Qué parte de la anatomía es eso? :-) Vamos, que vagina no asusta a nadie ya.

A mí me encantan las "grandes preguntas". Las espero con placer. Me emocionan. Pero con la muerte... ésa es la difícil, hablarles de su propia mortalidad. Mi hijo mayor (7) me pregunta a cada rato: "Ma, en el año 4000, ¿yo voy a estar?", y decirle que no me estruja el alma.

Marce dijo...

Le decimos chuchi por una cuestión científica. En nuestra primer visita al pediatra él la nombró como chuchita, nosotros para no ser tan catedráticos le decimos la chuchi.
Y lo de la muerte es todo un tema, en otro post les cuento.