29 octubre, 2007
PASEADOR DE NIÑOS, SE BUSCA
Veamos... un estudiante o profesor de educación física que venga a mi casa a buscar a mis niños y se los lleve, entre tres veces por semana y todos los días, de 15 a 18, puede ser, o de 16 a 19... lo podemos conversar, a jugar a alguna plaza (preferentemente cercada) o a una canchita de fútbol, y que durante esas horas los mantenga activos, entretenidos, mediante juegos y deportes.
Junto a los míos puede retirar a dos o tres chicos más (pongamos no más de seis en cada grupo), de edades acordes.
De esta manera ayudaríamos a los niños -sobre todo a quienes van a la escuela jornada simple, como los míos- a combatir su terrible adicción a la tvplaystationcompu, a mantenerse físicamente activos, a descargar adrenalina, y a regresar a casa sin fuerzas siquiera para protestar por nada.
Ya sé, me dirán que para todo eso existen los clubes. Y los míos van. ¿Pero quién los lleva, eh? ¿Y quién se queda durante toda la clase de fútbol y la de lucha porque no le da el tiempo para regresar a su casa y volver a buscarlos? ¿Quién pierde toda la tarde? ¿Con quién se pelean los niños cuando no quieren salir de casa? ¿Y a quién llaman los profesores el día que los niños están rebeldes, o cansados, o molestos, justamente porque la ven allí, tan a mano? ¿Quién..? ¿Y así día tras día y actividad tras actividad?
¿No hay por allí un interesado que no me cobre a cambio de la idea?
Entrego a mis niños con la correa y el bozal correspondientes.
30 agosto, 2007
VERÓNICA Y FAMILIA
Les presento a mi familia. Hemos pasado un buen rato con los niños jugando a simpsonizarnos .(En cuanto le tomen la mano verán que con cualquier foto, femenina o masculina, pueden hacer a cualquier conocido, familiar, enemigo, jefe, amigo).
27 agosto, 2007
Antes (II)
Una de ellas es la capacidad humana (o femenina?) para teorizar, marcar tendencia y calificar lo que "se debe" y "no se debe" hacer durante un acto tan natural como es criar hijos. Y la otra es pensar cuánto cambiaron las cosas en los 30 y algo de años que pasaron entre mi nacimiento y el de mi hijo. Con esto no estoy justificando conductas pasadas, ni diciendo que "antes se hacía así y no pasaba nada" pero...no sé, si me atengo a las costumbres actuales y me pongo a pensar en las antiguas....puedo ser tremendista y pensar que nuestra niñez transcurrió al filo de la muerte y debemos considerarnos felices de haber llegado a adultos. O puedo ser despreocupada y asumir que actualmente los padres somos una manga de hincha pelotas exagerados.
Hoy, si viajamos en auto con nuestros hijos, primero vamos a Creciendo o a Planeta Bebe y evaluamos toda la oferta de butacas del mercado. Chequeamos cuál es la más apta según edad, peso y medidas del niño. Miramos que esté homologada por la Comunidad Europea y la resistencia a impactos debidamente testeadas. Tratamos de no comprar ninguna usada por las dudas. Gastamos una fortuna, la instalamos con el mayor cuidado posible y al cabo de unos meses o un año volvemos a hacer lo mismo porque nuestro hijo ha crecido y por su seguridad debemos comprarle una nueva.
Antes, nuestros padres nos llevaban de vacaciones a Mar del Plata por una Ruta 2 doble mano atestada de Dodge Polaras, Falcon Futura y Chevys Malibu cómodamente sentados en brazos de nuestras madres que viajaban en el asiento delantero del Peugeot 504. Olvidemos por un instante el ABS (frenos a disco con viento a favor) y por suerte no había airbag porque más de uno habría terminado estampado contra el plástico. Otros chicos, quizás mas afortunados que nosotros, tuvieron la oportunidad de sentarse en unas sillas de caño, que simplemente colgaban del asiento y los mantenían en su lugar gracias a una especie de barral que evitaba que se deslicen hacia adelante. Por supuesto, el tránsito era otro (por lo menos eso me dice mi papá cada vez que le saco este tema). Lo cual no quita que una maniobra brusca hecha a la obscena velocidad de 60 km/h te hiciera volar por los aires con silla y todo.
Ahora nuestros hijos toman agua mineral baja en sodio.
Antes veníamos de andar en bicicleta muertos de sed, tocábamos timbre en cualquier casa y decíamos: "Señora, me da agua?". La vieja abría la canilla y nos alcanzaba una manguera recalentada, a la cual nosotros acercábamos la boca en franca comunión de gérmenes para esperar que salga el reconfortante chorro.
Ahora las sillas de comer de los bebés tiene arnés de 5 puntos, bandeja extraíble y patas que garantizan estabilidad. Son plegables para ocupar menos lugar y la funda se puede sacar y poner en el lavarropas.
Antes eran de mimbre, caña o madera y nos ataban con un repasador para que no nos fuéramos a la mierda.
Antes nos daban la mamadera con Nestum a los 3 meses, previa hechura de agujero grande en la tetina de goma con una aguja caliente.
Ahora no se puede darles nada a los bebes a esa edad porque toda otra cosa que no sea leche materna es veneno.
Antes dormíamos boca abajo.
Ahora solamente se admite si el bebe tiene reflujo o vomita en exceso. SOLAMENTE. Entendiste???!!!!
Antes no nos amamantaban. Como la S26 o el Bifilac costaban una fortuna nos criaban a leche Nido o las 3 Niñas.
Ahora está prohibidísimo darles leche de vaca antes del año. Lo mismo pasa con la miel (salvo que seas Yiya Murano)
Antes nos dejaban ir solos en tren al Italpark, lleno de juegos peligrosísimos y de escaso mantenimiento.
Ahora los chicos no pueden salir solos ni a la esquina.
Los productos mejoraron. Los servicios mejoraron. Me resisto a creer que los padres mejoramos.
Ustedes que piensan?
22 agosto, 2007
Retomando a Vero en su post del 2 de julio
Es a ese tipo de cuestiones a las que me refiero cuando pienso en moral. No en los decires vacíos de moralistas, puritanos y progresistas de turno. Me refiero a todo ese republicanismo alegre que habla del valor de lazos sociales puros y del valor de la palabra pura, que se ruboriza cuando algún demente que ama la vida lanza palabras ingratas.
Me preocupa cuando Vida , cuando esa mayúscula la enlaza a otras como Estado o Iglesia. Me preocupa porque no queda sino una vereda de enfrente: la de la Muerte. Y esa no me gusta, sobre todo cuando me obligan a pararme allí.
La forma de construir al adversario no es ingenua. La mayúscula en ambas palabras le da al par un carácter de mutua exclusión. El contrario es siempre absoluto, como uno….Vida o Muerte.
Pero la única verdad es que tanto vida como muerte, en el mundo real, viene en par, no son esos absolutos que pretender hacernos creer inflandoles las letras iniciales. No se trataría entonces de construir un oponente en términos de convicciones político-sociales sino de un enemigo que conviene aniquilar.
La vida ¿es un derecho o un deber? O es más bien un hecho? A partir del cuál hacemos lo que podemos. El estado lo que no puede no garantizar es el derecho a una vida digna. Ahí no hay excepción. La vida no es un deber. A lo largo de los días, hacemos lo que podemos con ella a cada instante, lo que mejor nos sale. Y la vida incluye también momentos en que se impone tomar decisiones. Y esa responsabilidad es indelegable.
- En el país donde nací, el feto de hasta 14 semanas es un embrión y no un niño. Es entonces que la ley permite abortar en un hospital público en condiciones sanitarias adecuadas si ese es el deseo de la mujer y/o de la pareja. Estas leyes tienen bases científicas: un embrión no es un niño por nacer.
- En ese contexto, cuando a los 15 años quedé embarazada: decidí seguir con el embarazo y tener a mi hija mayor. Fue una decisión muy difícil porque tenía que pensar en mí. Eso hice y hoy Lu tiene ya 27.
- Viviendo en Argentina y ya adulta, supe que la penalización del aborto en solamente un privilegio de clase: muchas amigas han tenido que pagar bastante caro para garantizarse las condiciones sanitarias y no morir de alguna infección.
- Yo misma pagué para abortar.
- Cuando aborté tenía 40 años, tres hijos hermosos y uno muerto a los 9 años. Sé lo que es ser madre.
- Decidí el aborto libremente, con la posibilidad de elegir que da el dinero y el respaldo del hombre que amo.
- Si por un instante yo hubiese supuesto o creído que lo que estaba en mi panza era un niño y no un embrión, jamás lo hubiera hecho.
- Lo hice sin culpa, sin remordimiento, con responsabilidad y serena. Aborté habiendo decidido interrumpir un proceso gestacional incipiente, no maté a nadie.
- Y sin embargo, la situación de clandestinidad en que ese costoso evento fue practicado me asustó mucho, me denigró como persona y me humilló como mujer.
- ¿Qué queda para quien no puede elegir?¿merece la muerte?
15 agosto, 2007
Cuestión de lógica
11 agosto, 2007
Hablar, hablar...
En un primer momento me sentí orgullosa de que mi hijo diera tanta credibilidad a sus padres. Un instante después, un sudor frío me recorrió toda la espalda. ¿Eso no será manipulación? ¿Y si me equivoco?
Hay algo que siempre me ha producido terror como madre, no quiero ser una de esas manipuladoras, castradoras de hijos que narra Woddy Allen. Quiero que piensen por ellos mismos, que se equivoquen y no tener que recriminarme el día de mañana: eso es por lo que yo le enseñé.
Después, hablando (al final siempre es lo mismo) llegué a la conclusión de que se refería a otra cosa. Aquello era una manera de decirme que se sentía orgulloso de mí, de su padre. Que me agradecía el hecho de que le prestase atención después de tanto tiempo (¡14 años!).
Él tiene su manera de pensar, me dijo, pero antes que en cualquier otro, confía en nuestro criterio.
Justo lo contrario que decía mi madre sobre mí...
La verdad es que en este "oficio de voluntariado" que es ser madre, nunca tienes nada seguro y siempre te ataca el mismo miedo. Sí, a eso, a hacerlo mal.
10 agosto, 2007
Confiar en nuestro instinto.
01 agosto, 2007
04 julio, 2007
Y si volvieran las "amas de leche"?
Cuando estaba embarazada soñaba con amamantar a mi hijo en forma exclusiva, el mayor tiempo que fuera posible. Me imaginaba en la oficina con el sacaleche, almacenando tarritos en la heladera y yendo por la vida cual tambo ambulante. Me fui a parir y ni siquiera había comprado un chupete. Menos que menos una mamadera. Mi hijo nació, se prendió a la teta como si supiera y ambos fuimos felices durante 1 semana. No me agrieté, no me dolió...no sufrí ni tuve que esforzarme. Pero, algo pasaba. Mi bebé lloraba. Si no mamaba, lloraba. Yo pensaba que una vez que terminaba (y pasaba dos horas comiendo) podía quedarse un rato pancho, o dormirse. Pero no, a los 10 minutos lloraba tan desconsoladamente que tenía que ponérmelo al pecho de vuelta. Llamé a la Liga de la Leche, o Fundalam (no me acuerdo ya) y me hicieron sentir pésimamente culpable. Que amamantar "era así". Que le diera a "libre demanda". Cuando les dije que "libre demanda" era ser la Difunta Correa viviente, por lo cual no podía comer, ir al baño, higienizarme, tomar agua (ni hablar de dormir) me contestaron que tenía que pensar que para ese bebé yo era todo lo que había en el mundo, y que evaluara si estaba dispuesta a hacer el sacrificio.
Un día lloró desde que se levantó hasta las 10 de la noche. Ahí llamé a la pediatra...y cometí el sacrilegio: le di una mamadera.
Me la pasé leyendo en internet lo mal que estaba lo que había hecho. Que el estómago de los bebes no estaba preparado para digerir la leche de vaca (que era poco menos que un veneno). Que obviamente despues de comer se duerme, porque la ingesta de leche de fórmula para un recién nacido equivale mas o menos a que nosotros adultos nos clavemos un lechón entero y un guiso de mondongo. Que si amamantás prevenís la muerte súbita (imaginen la lectura que hace de esto una madre mientras culposamente le da una mamadera a su hijo recién nacido). Que todas las mujeres podemos amamantar, incluso las madres adoptivas. Que solo era cuestión de esfuerzo, sacrificio y una fuerza de voluntad (que evidentemente a mí me faltaba, porque si no me hubiese ido mejor).
Cada día que pasaba me sentía mas chota. Pero por otra parte, yo veía a mi hijo contento. Estaba menos tenso. Y yo también. De todos modos, hice lactancia mixta hasta los 4 meses, pero como suele pasar en estos casos un día me quedé sin leche y eso fue toda mi experiencia con la teta.
Ayer estaba acá, en mi casa, y se me ocurrió preguntar en un foro de internet (especialmente a aquellas madres que defienden a ultranza los beneficios de la leche materna en detrimento de la fórmula): si por X motivo no pudieran amamantar más a sus hijos, estarían dispuestas a que otra mujer los haga por ustedes? Inesperadamente(o no) la respuesta fue que NI LOCAS. Que no soportarían ver a sus bebés prendidos a la teta de otra. Ojo, a mí tampoco me gustaría...pero confieso que no me sorprendió la respuesta.
Mi humilde conclusión fue (y seguro que con esto me gano alguna enemiga) la siguiente: Defendemos la lactancia materna fundamentando que la leche materna es lo mejor para los bebés y que el sistema digestivo de nuestros hijos no está preparado para consumir leche de vaca...siempre y cuando la teta sea la nuestra. Si tuviéramos que recurrir a que otra mujer lo amamante preferiríamos darle fórmula aunque la consideremos poco apta, con tal de no verlo prendido del pecho de otra. Amamantar te da poder, genera esa dependencia de ese hijo hacia esa madre que no estamos dispuestas a delegar. Amamantar es un orgullo...pero a veces también las mujeres lo exhiben como un trofeo.
En el título del post está el link hacia el mensaje del foro. Si quieren pasar a ver, están invitados. Saludos.
03 julio, 2007
Y DEL ABORTO, ¿CUÁNDO HABLAMOS?
Yo estoy a favor de la despenalización del aborto. Eso no quiere decir en absoluto que esté a favor del aborto. Abortar es un trauma. Es doloroso, física y mentalmente. Tomar la decisión de abortar te acompaña el resto de tu vida. Nadie aborta por gusto. Nadie que sepa utilizar un método anticonceptivo y tenga acceso a ellos aborta porque sea más fácil que usar un forro. Y en caso de que falle la anticoncepción, nadie aborta porque esté de moda. Abortar es tal vez la decisión más díficil que una mujer deba tomar en su vida. Se aborta con el alma quebrada. Se aborta porque no queda ninguna otra opción. Se aborta porque sólo la mujer embarazada tiene el derecho de decidir qué hacer con su cuerpo, y con ese embrión que depende de ella para existir.
Traer al mundo a un hijo es algo tan grande, tan maravilloso, que implica tanta responsabilidad, madurez y cuidado, que sólo puede y debe hacerlo una madre que ama y desea a ese hijo. O una mujer que ha tomado la decisión de seguir adelante con ese embarazo para darle ese niño a otra familia.
Pero no podemos obligar a que niñas, adolescentes, violadas, maltratadas, discapacitadas mentales, madres de familia numerosa, mujeres que no tienen hogar, dinero, o simplemente no desean tener hijos, se conviertan en simples contenedores de niños no queridos. Porque nunca, ninguno de esos hombres religiosos que se flagelan en contra del aborto, se ha hecho cargo de una de esas vidas.
No voy a darle vueltas a un tema que tiene demasiadas vueltas. Cada persona sabe qué es lo que opina sobre el aborto, y por qué. Lo cierto es que sigue habiendo abortos, siguen muriendo mujeres, y muchos se siguen rasgando las vestiduras por una realidad que no los toca. Porque además todos sabemos que la gente de clase alta e iglesia los domingos aborta tanto como los pobres, pero lo hacen en clínicas privadas en las condiciones necesarias, y luego se envuelven en sus abrigos importados y regresan a la marcha en contra de algo.
Vivimos en un país de contradicciones. Se sabe que en aquellos lugares en donde existe una ley que permite abortar, y se acompaña a las mujeres en el proceso (además de contar con buenos programas de educación sexual), las mujeres abortan menos. Aquí no. Aquí asusta el sexo y el aborto más que la muerte y los niños sin futuro.
Yo creo que el día que en una sociedad cada persona sea dueña de su destino y sus decisiones, viviremos por fin en esa sociedad con la que todos soñamos.
Yo tuve un aborto espontáneo que necesitó de un raspado uterino hace diez años. Era un embarazo deseado.
02 julio, 2007
El Tío Pancho era real
La gente llama quejándose, diciendo que la corten de reírse de cosas tan feas, que las letras son macabras, que basta, que escuchan los chicos, que son unos bestias, que esto y que lo otro. Y esta mañana estaba pensando: acaso las canciones y los cuentos con los que nos criamos los que hoy tenemos entre 30 y 40 años, no eran totalmente TERRIBLES???
Por ejemplo:
La canción de Pinocho: Al viejo hospital de los muñecos / llegó el pobre Pinocho malherido / porque un cruel espantapájaros bandido / lo sorprendió durmiendo y lo atacó.
La famosa "tortita de manteca para mamá que da la teta / tortita de cebada para papá que no da nada" Pobre papá, haciéndolo quedar como un inútil desde nuestros inocentes 2 o 3 años de edad.
La siniestra juguemos en el bosque mientras el lobo no está
Los cuentos...el de Hansel y Gretel, donde el padre abandonaba a sus hijos en el bosque porque no podía darles de comer!!!! Cenicienta, maltratada y humillada por sus hermanastras, hija de un padre pollerudo y débil que no movía un dedo para defenderla. Blancanieves, víctima de la envidia desmesurada de otra mujer mayor que le competía en belleza (se nota que lo escribieron hace como 200 años, porque si fuese ahora la reina directamente se hacía de nuevo en el quirófano y Blancanieves se ahorraba de dormir tanto). El Patito Feo, total y absolutamente discriminado desde que nació, recién fue socialmente aceptado cuando se volvió cisne, y el muy resentido les refregó su hermosura a todos como diciendo "tomá! Acá tenés, turro, ahora no te pienso dar ni bola hijo de puta"
Y tantos más que ahora no me acuerdo. La verdad, me quedo con el Tío Pancho. Por lo menos se sabe que las canciones son en joda.
11 mayo, 2007
Antes.
07 mayo, 2007
La botonera infantil
Pensándolo bien, estaría bueno. Y como me quedé pensando en el tema, recién estaba en el baño y se me ocurrió como perfeccionar el invento. Deberían venir, además,con un administrador de tareas tipo Windows y un control de volumen. Entonces sería, ponele, como cuando tu computadora anda lenta. Que es lo primero que hacés? Apretás CTRL/ALT/DEL, obviamente. Pero no tenés nada para FINALIZAR TAREA, entonces vas a PROCESOS y ves un PROCESO INACTIVO DEL SISTEMA que ocupa nosecuantos miles de MB ...lo finiquitás, y listo el pollo. Volves a volar por el cyberespacio como si nada hubiera pasado. Que lindo sería que con los pendex fuera igual. Si pudiéramos resolverles la chinche cotidiana, así nomás...Por esto, para volver al tema que nos compete, me pensé unos casitos prácticos. Ahí van:
Caso 1) Tu hijo tiene uno de esos días en que (para decirlo mas finamente dada mi escasa antigüedad en este blog) no hay pito que le venga bien. Ya comió, ya lo cambiaste, ya durmió, lo tenés a upa...pero no, no sabes que mierda le pasa. Vamos a CTRL/ALT/DEL, LLANTO, FINALIZAR TAREA. Chau picho. Calladito como un santo.
Caso 2) Charla jugosa con una amiga aprovechando bebé dormido. De repente empieza a quejarse y romper las guindas porque se despertó. Sale botón MUTE por un rato y santo remedio. Podés concentrarte en la conversación sin especular sobre en qué momento el quejido se convertirá en gritos inaguantables.
Caso 3) Visitas molestas que no se van más. No tenés ganas de atenderlos, pero no se hacen cargo. Vas al tablero de control, buscás icono "CHANCHO EN MATADERO, CONTROL DE VOLUMEN: MAX" y tu hijo los ahuyenta por vos.
Caso 4) Situación similar a Caso 1, salvo que el administrador de tareas se te colgó y no lográs resolver nada. Apretás RESET y vuelve todo a la normalidad. Arranca perfecto y dócil como un cordero.
Caso 5) Intentás retomar por enésima vez tu casi inexistente vida sexual posparto, aunque más no sea para revertir su tendencia a cero. Aprovechás porque creés que tu bebé está dormido. Pero no, cuando estás en lo mejor (para vos, obvio) llora como un hijo de puta (que sos vos, pero es el primer insulto que se te viene a la mente). Ahí nomás y sin pensar, apretás el botón OFF.
04 mayo, 2007
Desesperación.
Ya me quiero ir a casa, ver al pequeño, jugar tal vez, y ordenar un poco la casa, con eso que es viernes, empieza la labor hogareña, me siento como Cenicienta. Plop
01 mayo, 2007
El nombre del hijo (II)
En la familia de mi esposo las cosas no son del todo mejores. Él y su padre comparten el Luis, uno es Alberto y otro Alejandro, de modo que la única manera de saber a quién corresponde abrir la carta del banco que está rotulada como urgente es comprobando los números de cuenta. Sobreabundan los Luises y Alejandros en la familia de mi esposo. Y la manía extraña de llamar al primer hijo como el padre. Es medio vergonzoso para mí llamar a un pariente y decir: "Hola, soy Graciela, la esposa de Luisito..." Ni qué hablar de estar aclarando constantemente a qué Luis me refiero cuando hablo de un comentario o hecho, siendo que comparto varias actividades con mi suegro es necesario el dato.
La cuestión del nombre tiene mucha tela para cortar, como verán. Siempre está el prurito a los motes o burlas que pueda generar el nombre elegido. Mi amiga estaba embarazada de mellizos. Dos varones. Me mandó un mensajito al celular diciendo que uno de ellos se llamaría Juan Bautista, yo se lo respondí muy contenta y entusiasmada con un chiste sobre perder la cabeza por una Salomé y qué sé yo qué otra huevada. Apenas presioné el YES para enviarlo, me dí cuenta de que podía ofenderse. Y se ofendió. Mucho. Perdón, Paula. Su otro hijo se llama Ignacio. Todos lo llamamos Ignacio, pero quizás de más grande opte por el temido "Nacho". Así como yo me resistí durante mucho tiempo a que relacionen a mi primogénito con un palmípedo para que él hiciera suyo el mote, así de inexorables son las aceptaciones de los apodos ¿no?.
Mi cuñado y su esposa eligen llamar a su hija (primera mujer nacida en esa generación) Olivia. Mandan mail: "Olivia, pero no como la esposa de Popeye, como Olivia". Cuando leímos el mail nos quedamos de una pieza y empezaron a surgir de nuestro inconciente miles de derivaciones de Olivia: Olivia de Havilland, Olivia (libro del FCE), aceite de Olivia, Caleta Olivia, Olivia Newton-John (y Neutron Bomb, por supuesto)...
Un sobrino se llama Marco. Así, sin ese. No es Marcos, es Marco. Marco Sinese. Já.
¿Qué nos pasa a los padres cuando vemos que alguien hace una asociación, un chiste (que no una burla) con el nombre de nuestro hijo, ese nombre que elegimos tan cuidadosamente? Nos pasan muchas cosas, sin dudas, nos da miedo, bronca, duda, ganas de protegerlo del daño que les pueda causar... Ojo, no estoy dando ejemplos de nombres como Fructuoso, Soledad Dolores del Solar, Epaminondas, o cualquier nombre que mueve a la risa de por sí. Nombres normales, por todos conocidos...
Cuando iba a nacer Martín hicimos la consabida listita. Algo le preguntamos a Patricio, pero todavía era muy chico y le daba lo mismo cómo se iba a llamar el intruso. Perdón, el hermano. En esta lista estaban otra vez nombres que ya habían aparecido con la elección anterior (tenía a Iván entre ceja y ceja, ustedes entenderán). Pero también aparecían otros nombres, ahora ligados a personajes, rostros, situaciones. Martín era uno de ellos. Había sido mi alumno en la catequesis de Primera Comunión. Un pibe muy especial, tenaz, creativo. Sus padres eran agnósticos, aún así él insistió en hacer la catequesis. Y tomó la Comunión con todas las de la ley. Años después me lo encontré, no siguió practicando pero nunca se arrepintió de esa pequeña decisión que tomó a los 8 años.
Y Martín fue Martín entonces. Claro que nos faltaba el segundo nombre. No era cuestión de tener un Patricio Andrés y Martín Asecas. De eso veníamos hablando con Patricio una tarde al regreso del jardín cuando compartimos el ascensor con una vecina:
-¡Qué lindo!, ¿vas a tener un hermanito o hermanita?
-Hermano -(Patricio siempre fue de pocas palabras)
-Ah, ¿y cómo se va a llamar?
-Martín, se llama Martín. Pero el apellido no lo sabemos todavía.
30 abril, 2007
Agradecimiento
Mil gracias. Mokimom
24 abril, 2007
Marusiñas
Nadie me dijo que me iba a sentir así al verlas.Tampoco me advirtieron qué cara iban a poner mis hijos al ver los libritos. O mi marido.
¿Cuántas cosas más provoca un acto tan simple como sentarse a escribir y ser publicado? ¿Me acostumbraré alguna vez a parir libros? (Nunca me acostumbré a parir hijos, aclaro para el que se sienta tentado al chiste fácil.)
Mirála vos a la mina esta. ¡Quién iba a pensarlo!
20 abril, 2007
Freedom
La casa está tranquila. No hay ruidos, ningún Barney cantando. No hay peleas. No peines finos. No pensar en que mierda comemos.
La casa está tranquila.
Las niñas se fueron con el papá, durante el fin de semana a la costa.
Es extraña la sensación de alivio y la culpa que esa sensación me da.
Porque no puedo sentirme tranquila si ellas no están conmigo? Porque en realidad, no puedo disfrutar de esa tranquilidad?
Culturalmente debemos ser madres abnegadas, que dan sus vidas por las de sus hijos.
Pero ellas (mis hijas) lo están pasando bomba!!! y no se trata de que tenga (yo) que dar la vida por nadie. Entonces porque no puedo dejar de sentir culpa ante dos días de libertad?
Ok, entonces me duermo una siesta, me doy un baño de inmersión, y pienso en que ponerme hoy a la noche, seguro con la lluvia la culpa se diluye un poco.
18 abril, 2007
Estas en lo de tu amiga y hace una hora que te querés ir, pero la pobre está puérpera y ansiosa por tener vida social, te suplica que te quedes un ratito más (y sí, hay que tener mellizos, y estar sola che...no es fácil. Vos te quejás pero mirá un poco a los demás). Uno duerme siempre y el otro nunca. Tu amiga tiene unas ojeras que se las patea, y otra hija más que se desespera por alzar los hermanitos, un peligro en pinta pero es tan divina y la ayuda tanto que te la morfás. Bueno, vamos chancho, volvamos a casa que ya te estás poniendo denso. Y no llorés en el auto, eh? No llorés...pero igual llora, te taladra por la panamericana, menos mal que para de a ratitos...así que te ponés en off y fuerza fuerza que ya llegamos. Que suerte! vino papi! ahora te baña, te da de comer así de paso preparo algo (un zapallo o un arroz, no más que eso porque lo unico que tenés en el estómago son dos tazas de té y galletitas de agua, más no te pasa)...entramos...que pasa? no hay luz? por que está todo apagado? No llorés más chancho, no ves que estamos en casa ya? Hay luz, hay luz porque está la tele prendida, menos mal..pero papi no está..dónde mierda se metió? Ah, ya lo vi, de la frazada salen unos pelos y una mano inerte...estás dormido? mmgfhhrfrrghhff . Hace mucho que llegaste? mfsi comuna hora sha vomite cague me siento para el orto me viamorir...shevatelo porque quiero dormir y shora...y bue..lo bañas vos sola, luchás para que coma, para que duerma y escribís este post mientras está entretenido porque tu marido está con un pie en la tumba...mientras pensás "por algo a los hijos los tienen las mujeres"
17 abril, 2007
HOLA
Tengo dos soles, Francisco de 5 años y medio y Lucía de 2 y medio.
El día que me enteré que estaba embarazada, me cambió la vida, de una forma que nunca imaginé, lindo muy lindo y a veces demasiado.
Por momentos me encantaría poder donarlos un ratito. Tener 5 minutos para bañarme sin que nadie entre, pintarme las uñas de corrido, mirar tele sin ruido, conversar sin que nadie me interrumpa, depilarme sin ponerle cera en la cabeza a ninguno de los dos...
Muchas veces siento que vivo la vida de otro, me levanto temprano, hago bici, me baño, los levanto, llevó al más grande al jardín, vuelvo y dejó a la nena en casa, voy a trabajar, salgo a las 6 y cuando no tengo que ir a buscarlos a circo, basquet o gimansia me enchufan un cumpleaños, ir a casa cocinar, esperar al quetejedi para cenar, juntar todo y obvio tirarme de panza (no cabeza) en la cama.
Creo que para la mayoría no debe ser ninguna novedad lo que estoy diciendo, pero esta es mi oportunidad y mi espacio para hacer catarsis sin que nadie me mire como un bicho raro.
Y justo en los momentos en los que siento que la vida me pasa por arriba, me acuerdo de las manitos calentitas tocandome la cara, los besos mojados, los abrazos y tantas cosas gratificantes que tiene la maternidad
13 abril, 2007
Duda
12 abril, 2007
Juancito
Llegada la semana 32, decidieron hacerlo nacer de prepo. Creo que fue al día siguiente que tuvieron que hacerle una nueva transfusión. La mamá se internó con él en el hospital durante esas semanas. Y Juancito, dentro de la incubadora, seguía moviéndose. Y creciendo. Y recuperándose.
Hoy es un hermoso jovencito de casi seis (cuatro) meses, que vino a visitarnos para Pascua y nos recordó que la vida siempre es un milagro. Josué, mi gordito tranquilo, lo miraba moverse, tal vez pensando: "¿Y a este qué bicho le picó?". Y el otro se desesperaba moviéndose y reclamando la teta. Es una hermosura verlo y suspirar aliviados sabiendo que está bien. Si supiera cómo adjuntar fotos, les mandaba una que sacamos de los dos bebés. Pero bueno, por lo menos en palabras, no quería dejar de mostrarlo.
11 abril, 2007
LLUEVE SIN NIÑOS
Y como llueve, y ellos no están, me pregunto si es lícito abandonar a los niños en la escuela.
08 abril, 2007
No lo despierten por favor
David Byrne escribió una canción hace muchos años contando cómo a la gente le divierten en estas situaciones. El tema se llama Stay Up Late, está en el disco Little Creatures de Talking Heads, se las dejo completa para que la escuchen (está el podcast mas abajo) y la letra en español dice más o menos así:
Mami tuvo un bebé
Acá está, se quedó dormido
Es una cosita para jugar
Por qué no lo despertamos?
Que divino!! el bebé
que cosita! esos piecitos!
...
Por favor, dejame hacerle upa
quiero despertarlo, toda la noche
Es una cosita para jugar
Quiero despertarlo, toda la noche
Y lo hago!!
Miralo tomar la mamadera
Miralo comer en su plato
Tan divino, como un botoncito
No te dan ganas de despertarlo?
Y nos divertimos gratis
Esa sonrisa en su carita
No te encanta ese bebé?
No te dan ganas de despertarlo?
07 abril, 2007
El nombre del hijo
* tenía que pegar con el apellido. Eso dejaba bastantes nombres largos o lindos afuera.
* no debía haber otra persona con el mismo nombre en la familia. Esta era importantísima, si tienen en cuenta que en una reunión mi familia alguien gritara ¡ALEJANDRO! más de la mitad se sentiría aludido. Si, en cambio, el grito fuera ¡LUIS! sólo atendería un 20%.
* tenía que tener un segundo nombre. Esa era medio boba, sabía que el segundo nombre no se usa nunca, pero bue...
Finalmente llegamos a una decisión: Patricio Iván. Así, porque sí. Porque nos gustaban los dos nombres. Luego de elegirlos recordé que yo iba a ser llamada Alejandra Patricia, pero mi padre cambió mi nombre por Graciela Alejandra al anotarme en el Registro Civil. ¿Su justificación? Dijo recordó que cuando empezó a salir con mi mamá ella dijo llamarse Graciela, ser hija del vigilante de la esquina y qué sé yo qué más.
Pero eso no iba a pasar con nuestro hijo. Patricio Iván llevaría ese nombre porque sus padres lo habían elegido con amor, pensándolo, imaginándolo. Estaba decidido. Ese era el nombre del primogénito.
Lo anunciamos a las respectivas familias. No sé quién se dio cuenta. Quizás fuí yo, quizás otro, no lo recuerdo. Fue el principio del fin.
El nombre de Patricio Iván conllevaba un detalle que cobró demasiada importancia: sus iniciales serían P.I.S.
Las familias se dividieron, las opiniones también. Los bandos se enfrentaron con fuertes argumentos. Por un lado estaban los que lo tomaban para el churrete, se sucedían ataques de hilaridad cuando se hablaba de Patricio Iván. Una vecina, embarazada de una nena, Catalina, cuando me veía me preguntaba cómo estaba PIS, y aclaraba que ella estaba esperando a CACA...
Los otros se rasgaban las vestiduras. Pontificaban sobre los profundos daños psicológicos que podría causar al niño en su más temprana época del control esfinteriano. Que las burlas de los compañeros lo harían tímido, retraído y antisocial. Que yo tenía que velar para que no pasara por las terribles pruebas que lo esperaban y que su identidad se vería dañada por la fatídica conjunción de iniciales.
En medio de eso mi panza crecía. Y mi malestar también. Era una prueba piloto de lo que pesarían las opiniones y bromas del entorno. Hasta qué punto invadirían nuestro espacio, nuestra familia, nuestro criterio...
Finalmente, decidimos cortar por lo sano. Basta de molestar con el nombre de mi hijo. No se va a llamar Patricio Iván, porque si así fuera sus opiniones y bromas serían lo que marcaría su crianza, se llamará Patricio Andrés. No jodan más.
Patricio Andrés creció y hoy elige llamarse Pato.
06 abril, 2007
Nos vemos por acá
Ramiro nació en noviembre, a las apuradas. No obstante, lo buscamos durante 2 años. Para esta misma fecha pero en 2006 me estaba enterando de que estaba embarazada (acaba de pasar mi marido reprochandome "despues no me digas que no estás todo el dia con la computadora"...ufff. El señor vio el tenis, toda la mañana y hasta recién...pero se ve que el partido ya terminó y no sabe que coños hacer) Retomo: no fue un embarazo espontáneo, fue mas bien una lucha contra algo que nadie elige, que es ser infértil. Pero bueno, por suerte todo salió mejor de lo que esperábamos y nuestro tercer intento nos sorprendió con una beta de 193.
No me lo creí hasta que nació. Iba a las ecografías y veía la pantalla como mirando un documental de la National Geographic. Esa silueta que se movía en blanco y negro, ese bebe que bostezaba y manoteaba todo desde la 4 D era mi hijo, y ya era igual que ahora: inquieto, alerta y con los ojos como el 2 de oros.
Cuando lo sacaron y me lo mostraron fue lo más. Cuando estuve internada lo miraba y decía: tendría 50 hijos más mañana mismo si pudiera. Cuando llegué a casa me acompaño mi mamá la primera semana. Fue increíble.
A la siguiente, mi mama se tuvo que ir a trabajar y me quede sola. No quiero decir que me quise matar porque es muy fuerte para una primera leída, pero cualquier madre sabe lo que es el puerperio y no necesita que se lo expliquen en detalle. Mi hijo no dormía. De noche sí, pero la siesta jamás. Cuando podía, leía en internet "cuanto duermen los bebes?" y veía que un recién nacido lo hacía unas 20 horas entre el día y la noche y pensaba: por favor que alguien le avise al mío. El dormía alrededor de 12: 8 de noche (cortadas) y 4 de dia, de a ratitos, como los perros.
Mi hijo lloraba. Si tomaba la teta no. Si lo soltaba lloraba. Mi hijo tenía gases. Tenía todo lo que nadie te dice: que la maternidad es fantástica es un hecho, si no valdría la pena el esfuerzo, pero lo otro, lo políticamente incorrecto, lo que "queda mal decir" todos te lo ocultan.
Puta, ya son y 32. Me dispersé y ahora no sé como seguir. A ver...llegué a ser madre con la idea de "comen y duermen" para descubrir que el mío no aplica a esta simple regla. Comer come, eso sí, de lo lindo. De noche es un rey, y de día se aburre. Tiene cuatro meses y ya se aburre. Quiere estar sentado solo y no puede. Quiere agarrar chiches pesados y se le caen. Se enoja con el gimnasio porque los muñequitos están pegados y él quiere metérselos en la boca. Igual yo lo dejo, pobre hijo. Tiene que aprender que cada cosa viene a su tiempo y que no todo es fácil de obtener en esta vida.
Y ya está moviendo las patitas, me rec...y ni siquiera releí lo que estoy escribiendo. Seguro seguro que el post es un desastre. Prometo mas consistencia en los próximos, es que esto de escribir en tiempo real no me está funcionando. Pero bueno, es así. Sarna con gusto no pica. Los tengo que dejar (suerte para los lectores, je). Las próximas entregas tendrán mejor calidad literaria, lo juro. Un beso.
04 abril, 2007
Mi propia bienvenida.
Soy Alfonsina. 33 años. 2 hijas, de 6 y 2 años. Divorciada.
Mmmm...
Es tal vez un poco acotada. Podría ir más allá? Sí, seguro.
Bueno entonces voy.
Hace un poco más de un año me separé. Fue un divorcio difícil, doloroso. Nadie sale indemne de este tipo de rupturas. Mucho menos los chicos.
Las mías tuvieron que cambiar de casa, barrio, colegio, amigos y hasta la familia (por motivos que más adelante contare) no cambió pero tuvo una mutación importante.
Mi ex marido se fue a vivir al extranjero, y si bien, vuelve cada mes y medio o dos meses, todo se nos hizo mucho mas difícil de lo que creía.
Durante muchos días no tenia fuerza ni para levantarme de la cama, y sí es cierto, los niños te dan un empuje extra, pero cuando no tenes ni un poco de fuerza ese empuje se transforma en una carga.
Una "debe" estar bien por ellos. Ser fuerte. Y por supuesto no entra en el combo quedarte en la cama todo un día llorando, si eso es lo que necesitas.
Pasé momentos donde agradecía a Dios o a quien fuera tener el amor incondicional de esas dos "mostruas", y también pase por momentos donde lo único que quería era que alguien se las llevara por lo menos un día entero para poder quedarme en pijama y llorar tranquila.
Pero las cosas pasan. El tiempo pasa y todo se va acomodando.
Estamos encontrando nuestro propio lugar como una pequeña familia de tres.
Nos cuidamos y nos queremos.
Aunque aveces necesite encerrárme en el baño para poder llorar tranquila.
26 marzo, 2007

23 marzo, 2007
Presentación y discurso de bienvenida
Madre babosa, abogada-trabajo en Tribunales, de tarde soy ama de casa y Madre. Entrerriana de Villaguay, residente en Paraná. Descendiente de judíos rusos y tanos-criollos-gallegos por parte de madre (lo me valió el apodo de "rusa" y "rusa hincha pelotas").
Me encanta este blog, me enorgullece poder participar y poder hinchar las pelotas acá también. Voy a empezar por disentir con Verónica acerca de no aguantar los hijos propios.
Yo no sé que hormonas andan circulando por mi cuerpo desde que nació Santino, pero le tengo una paciencia infinita, es muy raro que me saque de las casillas. Será que mi modelo de maternidad ha sido mi abuela (la típica abuela)? Estaré haciendo lo correcto?
17 marzo, 2007
Ley de paridad
Hace dos días se aprobó en España la ley de paridad 40/60. Esto quiere decir que a partir de ahora todos los cargos políticos deberán repartirse entre hombres y mujeres en una proporción de 40/60. Esto nos "reserva" una cuota mínima de participación a las mujeres.
He pensado ponerlo yo también en práctica en casa. A partir de ahora por cada sesenta veces que ponga yo el lavavajillas contaré las que lo ha puesto mi marido. Y por cada cuarenta que he puesto paños fríos en la cabeza de mi hija con fiebre, también.
Acabo de tener una larga conversación con Guille y Laura sobre el futuro y hemos llegado al momento en que tendrán que cambiar a su mami por "alguien" a quien querrán mucho y con quien iniciarán una nueva vida. Los dos han dicho lo mismo: nosotros siempre te querremos más a ti que a nadie.
Qué inocentes, he pensado.
Me refiero a los padres que se creen este tipo de afirmaciones.
12 marzo, 2007
MADRES SE BUSCAN
Pasaron por aquí varias mamás, y varias se fueron, y esto ha quedado bastante abandonado. Por eso hago una última llamada-invitación. A las mamás que quieran escribir aquí. Lo único que tienen que hacer es enviarme un mail. Si nadie se suma, creo entonces que será el momento de decir que el tiempo de este blog, ya pasó.
02 marzo, 2007
¡Y SE TERMINÓ!
Y ahora...
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡empiezan las clases!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
No me importa tener que volver a levantarme 6,30 cada mañana, si a cambio tendré 4 horas de paz y tranquilidad y libertad para mí. Es poquísimo, lo sé, van jornada simple... qué le vamos a hacer. ¡Pero son cuatro horas sin ellos!
Que tengan todos un hermoso comienzo de clases (o de paro, según la provincia que corresponda).
20 febrero, 2007
SOY MADRE DE DOS MÁS
Bien, en momentos en que los míos de 8 y casi 6 están experimentando alguna transformación psicótica, y de verdad están insoportables, y porque a pesar de que mi mente a veces fantasea con el tercero mis entrañas me dicen que no, he adoptado otros dos.
Con la excusa de que, espero, ayuden a los biológicos míos a calmarse un poco y entender la palabra responsabilidad. También porque me encantan y mi mamá nunca me lo había permitido. Así que ya está. Están en casa. ¡Y son tan hermosos! Tienen cinco semanas de vida y son dulces, increíblemente simpáticos, inquietos, inteligentes, vivaces. Uno muerde un poco.
No son perros. A los perros hay que sacarlos a pasear llueva o truene. Mucho trabajo y mucho dinero.
No son gatos. Soy alérgica. A los cinco minutos me empieza a picar la cara. A los diez me pongo afónica. Luego empiezo a toser y estornudar y hay que tener el decadrón a mano por las dudas.
Lito se ha dormido y parece un ángel, todo blanco. Toti está aún jugando, es siamés. Los veo a ellos y me digo que así tendrían que vivir y ser mis niños. Todo el día en una jaula de vidrio, con comida y agua a gusto, un baño y una ruedita. No joden. No llaman. No dicen comprame. No tienen olor. No van al médico. No se vacunan. No se quejan de las condiciones existentes. Se pelean poco, justamente porque son hermanos. Yo los levanto y los acaricio. Me preocupo por su alimentación y limpieza de su entorno. A la hora de limpiar su jaula, los paso a una caja de cartón y no dicen nada. No miran TV. No usan ropa ni se ponen tres semanas seguidas esa remera de los Simpson. No insultan. Duermen cuando lo necesitan y juegan cuando quieran. No vienen a decirme que están aburridos.
Son jerbos. Están en casa.
14 febrero, 2007
Feliz San Valentín
Os deseo a todas las que sois mamis, a las que quereis serlo, a las que no, a las que quizá, a las que ya veremos: mucho, mucho amor.
08 enero, 2007
CAMBIO DE DOMICILIO
Iba a suceder tarde o temprano, y lo decidí antes de que lo decidiera por mí: pasé el blog al sistema nuevo o lo que fuera. Para ingresar, entonces, se les pedirá una cuenta de e-mail. Sigan las instrucciones para mudarse, y seguimos viéndonos y leyéndonos acá.
Otra cosa: cuando tenga tiempo, haré las etiquetas de todo lo escrito en el blog. Organizaré el blog con nuestros nombres, así cada una podrá buscar y releer todo lo que ha escrito.
Cariños de madre
21 diciembre, 2006
MADRES CON HIJOS LES DESEAN FELICES FIESTAS
Que las que tienen bebés puedan descansar, las que tienen niños renueven su paciencia, y las que tienen adolescentes sobrevivan hasta que se vayan de casa.
Que el diálogo entre padres e hijos florezca más allá del comprame.
Que la paz reine en el hogar, las buenas notas en la escuela y las buenas amistades fuera de casa.
Que los que no son cariñosos por naturaleza nos brinden un poco de mimos, y los que son cargosos logren un poco de independencia.
Que podamos continuar, con salud, amor, dinero, inteligencia, aguante físico, cordura, imaginación, paciencia, tranquilidad espiritual y los pies sobre la tierra, administrando nuestros hogares, criando nuestros niños y manteniendo nuestros trabajos/profesiones.
Estos son los deseos de esta madre/esposa/escritora/ama de casa para estas fiestas.
¡MUCHAS FELICIDADES!
Y que el 2007 nos encuentre en un spa en donde no se permita el acceso de niños.
23 noviembre, 2006
HIJOS Y OTROS ANIMALES SALVAJES
Josué
Es el que me vuelve loca desde hace meses, aunque solo hace veinte días que le conozco la cara. El culpable de mis noches en vela, de mi cansancio y mis ataques de mal humor. El culpable, también, de que cualquier cosa me arranque lágrimas y de que pueda quedarme largos minutos robados al sueño sonriendo como una estúpida, solo mirándole la cara. Es mi hijo Josué, recién nacido. “¡El varón! ¡El que completa la parejita!”, como dicen las viejas. “Con el que se cerró la fábrica”, agrego yo enseguida.
Desde bien chiquito, hace lo que quiere. Me pateó sin misericordia durante los últimos cuatro meses de embarazo, y como buen vasco terco, en vez de apuntar la cabeza para abajo y prepararse para salir por el canal como cualquier buen chico, la dejó bien arriba y trataba de hacer fuerza encima de mi ombligo, por más que yo le decía que la salida no era por ahí…
Y sí, hace lo que quiere. La fecha de parto original era el 11 de noviembre; a fines de octubre, el señor seguía cómodamente sentado, de manera que el médico dijo: “¡A cesárea!”. Yo, sin reponerme del shock (es que tenía la esperanza de que fuera un parto natural, como con la nena), solo atiné a decir: “Bueno, pero que sea en noviembre”. No sé por qué, no me gustaba el mes de octubre para su cumpleaños. Me gustan los meses impares, qué sé yo. El médico dijo: “Perfecto, entonces la hacemos el 1 de noviembre”. Todo parecía ir bien. Salvo que el 30 de octubre a la madrugada, el señor decidió que, después de todo, a él sí le gustaba ese mes para su cumpleaños, y empezó a causar contracciones… y la cesárea hubo que hacerla a las corridas, despertando al obstetra y la neonatóloga, que se vino al hospital con toda la familia y los dejó esperando en el coche mientras recibía a Josué.
Pasó la cesárea, están pasando los dolores, pero el tipo sigue haciendo lo que quiere. Sobre todo conmigo, claro. Sabe que me tiene en un puño, y sonríe satisfecho mientras le doy la teta. (La misma teta que me hizo sangrar las primeras veces que se agarró para comer como un desesperado, mientras yo aullaba de dolor). Es el dueño de mis tiempos, de mi cuerpo y de mi atención.
Bianca lo mira con cariño, dice que es hermoso, lo llena de besos, quiere cambiarlo, alimentarlo, moverlo, todo… En resumen, con el hermano, todo bien; los berrinches y los caprichos los reserva para nosotros, los padres.
He descubierto, finalmente, que se puede amar a dos al mismo tiempo. Sigo amando a Bianca tanto como antes, y ahora, tal vez, la aprecio más, sabiendo a lo que tiene que renunciar y acomodarse desde que llegó su hermano; y estoy profundamente enamorada de este varón que me cayó en los brazos y que seguramente un día se irá de ellos sin el menor remordimiento, para correr detrás de otra mujer.
03 noviembre, 2006
Pequeños pensamientos extremistas
La escuela de pupilos, por ejemplo. ¡Qué lindo que pudiéramos optar entre, por ejemplo, la escuela pública del barrio, la privada cara, la religiosa o mandar a los chicos a vivir a la escuela! Entregar a un niño de seis años, el mismo que jamás levanta sus juguetes, que le hace un boicot al baño, que nos insulta como si fuéramos los amigos adolescentes de Internet, y que de pronto nos devolvieran uno de 12 -o de 18, si le sumamos la secundaria- ya criado, domesticado y listo para enfrentar el mundo. Dejar en la puerta de la escuela un pibe que nos mira como si quisiera asesinarnos -que es como me miran los míos cada mañana cuando los despierto- y recibir el viernes a la nochecita uno deseoso de cariño, que se deje besar, apretujar, que nos regale una cartita contándonos cuánto nos extrañó, tan desesperado de nuestra atención que sería capaz hasta de servirnos el desayuno (que dicho de paso aprendió a hacer en la escuela, mientras que en casa no sabe siquiera dónde se guardan las tazas).
Fue la literatura la que nos quitó la maravillosa posibilidad de enviar a nuestros niños a las escuelas pupilas. ¿Pero por qué tenemos que creer que todas las experiencias serán como la de Jane Eyre? Y en caso de que lo fueran, ¿acaso Jane Eyre no se convirtió en una mejor persona, más fuerte, más responsable? ¿No salió de la escuela lista para enfrentar el mundo laboral, encontró trabajo y además se terminó casando con su empleador millonario? Yo no sé si con la educación actual que le brindo a mis hijos lograré que consigan la mitad de eso. Por ejemplo, los míos se quejan de que el agua de la bañadera está fría en invierno y caliente en verano. Ya quiero verlos cuando tengan que lavarse con la escarcha que se formó la noche anterior. Los míos tiran la leche -primera marca, con hierro- a la pileta para no tomarla. Porque nunca se enfrentaron a una única comida grumosa y horrible. Los míos dijeron "comprame" antes que "mamá". Porque nunca se les confiscaron sus pertenencias para entregarlas al hijo tonto de la directora. Por eso, yo creo que deberíamos volver a las raíces, reinvindicar la escuela de pupilos. En cada barrio, una comunidad de niños abandonados, durmiendo hacinados y con frío, comiendo mal, compitiendo por un caramelo premasticado, descubriendo, en fin, qué maravilloso y cálido era vivir con mamá y papá. Cuanto agradecimiento deberían habernos demostrado. Y nosotros iremos por la vida llenos de culpa, es verdad, pero tan libres, tan ligeros, tan infelices...
26 septiembre, 2006
bajando a mamá de un hondazo.

- Es hermosa, muy hermosa. Extraño los bebes.
- Sí, increíble.
- ¿qué pensás?
- que quiero uno.
Recibí las fotos de mi sobrina nueva, y no pude hacer otra cosa que maravillarme de esa belleza chiquitita, nueva, llorona. En un momento no pude sino extrañar esos momentos de bebés mínimos que ahora están 10 años lejos.
Si tuve una beba hermosa a los casi 16, ¿¿¿por qué no a los casi 42, eh????. Así estábamos mirando las fotos y él conteniéndo mis ímpetus hasta que llega Laura y me dice mirando la prima nueva:
- má es hermosa!
- sí, ¿no? (tanteando, creo)
- sí (Me mira. Me conoce), ¿no te gustaría que Lu tuviera un hijito?, decile vos...a mi me gustaría...
- ah! pero yo había pensado mejor tener yo un bebé...¿no te gustaría un hermanito?
- Sos re-vieja vos má!!! vos? si ni siquiera me dejás tener un perro, "¿quién lo va a cuidar?" me decís siempre. Peor un bebé. No, no quiero ningún hermanito
Juan que se asomó oportunamente a ver las fotos que su padre y yo mirábamos, y todavía andaba por allí revoloteando, escuchando todo lo que sucedía dio su lapidaria y oclusiva opinión.
- Laura, acá el hermanito sos vos. ¿no, che, ustedes??
19 septiembre, 2006
Darwin, chupate esta mandarina.
El otro día, entre corrida y corrida, escucho a Sol que me llama
-¡¡Mamá, mamá, vení rápido, está dios en la tele!!
Estaba muy excitada, claro, parecía que tenía a la vista la prueba tangible de la existencia del ser supremo. Para que lo vamos a negar, si yo tuviera semejante certeza me pondría igual. Fui más que ligero, quería ver qué era lo que estaba mirando.
-No hija, ese no es dios, es el papa- tuve que desilusionarla.
-¿Es el papá de dios?
-No, dios no tiene papá, es el papa.
-¿Y qué es el papa?
-Es algo así como el jefe de todos los curas.
-¿Y por qué está en la tele?
-Porque no está de acuerdo con unas personas que explican cómo aparecieron los animales, las plantas y los hombres en el mundo. Unos dicen que aparecieron de una forma y él dice que no, que aparecieron de otra.
Abril, que seguía la conversación muy interesada, al instante aclaró cualquier duda que pudiéramos llegar a tener.
-¡Ah! ¡Pero eso es re fácil! ¿No sabe que primero vinieron los dinosaurios, después los monstruos, después los piratas y después los argentinos, y entonces cayó un meteorito y se extinguieron los dinosaurios, después de un tiempo los monstruos, después los piratas y quedamos nada más que los argentinos?
-No, hijita, parece que no lo sabe.
La sonrisa me duró todo el día.
13 septiembre, 2006
Afrodita no viaja en turista
El día del maestro lo llevo a la oficina, y al mediodía almorzamos en la parrilla de enfrente, donde voy casi siempre. Le digo (y él lo comprueba) que aunque la el lugar no es precisamente elegante, la comida es riquísima y el precio, módico.
Entiendo contesta. Es para dioses de segunda.
29 agosto, 2006
10 agosto, 2006
Tiene trece años y ya es más alto que yo
El otro día mirándole tuve un flash. Le vi tal cual era cuando tenía tres añitos y una lengua de trapo divertidísima y no pude evitar sentir exactamente lo mismo que sentía cuando le veía ante mí haciendo casitas con piezas de madera para sus muñequitos. Le escuchaba hablar con ellos y regañarles porque se quitaban las camas los unos a los otros.
Ahora es un muchachito camino de hacerse un hombre y enfrentarse a una vida llena de peligros.
La otra noche me despertaron a las tres de la madrugada unos gritos desgarradores, desesperados. Era la voz de una muchacha que gritaba a "alguien" que dejase de golpear a otro "alguien". En un primer momento creí que estaba soñando, tengo la costumbre de soñar con realidad virtual. O sea: sueño que me duele la barriga y me despierto encogida de dolor o sueño que me están atacando y me encuentro con el codo de mi marido amenazando mis costillas (involuntariamente, por supuesto).
Una vez reaccioné al hecho de que aquellos gritos no salían de mi cabeza, fui a la habitación de mi hijo que es la que está en el lado de la calle de dónde provenían los gritos y miré por su ventana, pero desde allí no veía nada. Así que cambié de ventana y fui al lavadero desde donde tenía una perspectiva completa de lo que estaba ocurriendo.
La escena era la siguiente: los protagonistas, un grupo de chavales de entre dieciséis y dieciocho años, formado por cinco chicos y cuatro chicas. De los cinco chavales dos se pegaban con muchas ganas y los demás intentaban separarles... pero con cuidado de no recibir. Entre las niñas, unas lloraban, otras gritaban, gritos que aproveché cuando llamé a la policía para que comprendieran la urgencia de su intervención. Os aseguro que los gritos del que en ese momento recibía eran aterradores, igual que escucharle después decirle a su contrincante que le iba a arrancar la cabeza. Temblaba toda yo cuando estando uno sobre el otro en el suelo le mordió y el que llevaba la peor parte en ese momento gritó de auténtico dolor. Golpes y más golpes caían de todos lados. Era una escena de tanta violencia que me produjo unas tremendas ganas de ser dos veces más alta de lo que soy, tener músculos donde solo hay carne y darle una tunda a cada uno que les recordase la que, seguro que más de una vez, les había dado su madre.
Yo nunca pego a mis hijos. Recuerdo haberlo intentado y notar como mi brazo se aflojaba al acercarse al tierno culito de mis niños.
Para tranquilizaros os diré que en seguida llegó la policía y puso paz, los guardias estuvieron hablando con ellos hasta calmarlos y después cada uno se fue a lo suyo.
Yo fui a la habitación de mi hijo, que dormía como un angelito y me estremecí pensando que alguna vez él fuera protagonista de tanta violencia.
Sentí pánico.
Pero tendré que aceptar que ya nunca volverá a tener tres años y que el mundo también es suyo.
27 julio, 2006
Racionalismo Zen
Creo que se trata de no pensar, dejar la mente en blanco.
Ah, ¿y para que sirve?
Mucho de eso no sé, pero me parece que es como una manera de ejercitarla. Así después, cuando tenés que usarla para pensar, funciona mejor
Entiendo, pero ¿y eso de volar?
¿Vos decís los que levitan, si se puede flotar en el aire por meditar?
Sí, ¿vos creés eso?
No, yo creo que se puede elevar el espíritu pero que la ley de gravedad es igual para todos
Yo creo lo mismo. A la gravedad no le interesa lo que la gente piensa.
18 julio, 2006
PASEN Y VÉANME
Si alguien se moría de ganas de conocerme -hay perversiones peores- ya tiene su excusa para ir a la Feria.
Nombrando el blog, descuentos en algo, seguro.
26 junio, 2006
La colcha
Me crié viendo a mi abuela tejer las aplicaciones para esas colchas que hoy, remodeladas y unidas, cubren la cama de mi hijo. Tejedora de toda la vida, había acumulado incontables ovillitos de lana de colores, que un día comenzó a transformar en aplicaciones de crochet para dos colchas, que cubrirían sus camas gemelas de su cuarto de viuda que aún conservaba. Aprendí a tejer ayudándola, o molestándola, no sé.Hace unos años le pedí a mi madre, que ya es una abuela vieja y achacosa, que me las rescatara. Que las transformara en una gran colcha de dos plazas para mi cama, querías volver a verlas lucirse, les guardo cariño. La veterana asumió la tarea, las remendó, rehizo los bordes.
La instalé en mi cama y algo comenté a mi hijo chico, Juan, sobre su origen y los más de treinta años que tenía. Desde ese momento comenzó cada tanto a pedírmela.
Me resistí un tiempo, pero este invierno no la había puesto, todavía, en uso: un acolchado moderno y mullido se resistía a compartir la cama con ella.
Anoche Juan, con sus catorce años y su adolescencia a semi instalar, se subió a algo y se apropió de la colcha. Me llamó desde su cuarto, metido en la cama, libro en mano, cara triunfante
- Mirá, vos no la usás, me la traje, y si la cama la tendés vós que quede arriba del todo, así la veo.
Lo vi rodeado por ese mar de aplicaciones de crochet y notó mi emoción. Me veía a mi misma entre ellas, veía a mi abuela, veía mi infancia ya lejana.
-Qué te pasa?, preguntó
-Nada, me gusta verte con la colcha, me trae muchos recuerdos, mi abuela seguro nunca pensó que un hijo mío la usaría, me emociona verte tapado con ella.
Juan se inclinó y le dio un beso rápido a la colcha, me sonrió y me tiró, de lejos, sin olvidar su distancia de adolescente en ciernes, otro beso a mí.
Todavía a veces siento con él esa conexión casi mágica.
14 junio, 2006
teología cromática
Madre: Siempre cuando estoy a punto de salir me doy cuenta que me falta algo...
Niño: Viste. Al final siempre se sufre. En los partidos de fútbol, en casa, siempre cuando estás a punto de terminar, sufrís.
Taxista: Pero cómo ¿vos sufriste con el partido? Si ganamos cómodos...
Niño: Ganamos porque Dios es argentino. (Ostensible carcajada de la Madre.) ¡Claro, si donde él vive el cielo es celeste y las nubes son blancas!
Madre: Ah, por eso
Niño: Y también es de Boca. Porque el cielo es azul y el sol amarillo
01 junio, 2006
BEBÉS EN CUOTAS
Decía: "Sólo pagás si lográs el embarazo (consultar condiciones en Fecunditas). Facilidades hasta en 24 cuotas. Tarjeta de crédito. Fecunditas"
Primera cuestión, ¿por qué una publicidad destinada a las mujeres en el suplemento del Mundial, que difícilmente muchas lean? ¿Sería posible que esta empresa médica esté jugando con los sentimientos masculinos durante el Mundial? Veamos un ejemplo: ella quiere quedar embarazada y no logra. El marido, hasta ahora, no se ha preocupado mucho por el tema. Pero viene el Mundial y quiere disfrutarlo tranquilo, tener la TV a su disposición y, de ser posible, no ser interrumpido por consultas femeninas, ni hacer el amor en los horarios de los partidos. Entonces: él sabe que lo suyo sólo lleva unos minutos, un par de videos XXX, y un frasquito. Veinte minutos de trabajo para varios meses de tranquilidad. Vale la pena. Ella será la que tenga que ir a las consultas, inyectarse las hormonas, hacer las fertilizaciones. Ella es la que tiene un óvulo por mes, él puede ocuparse de lo suyo en cualquier momento.
"¡Mi amor!, vení. Me decidí. Vamos a hacer el bebé. Vos andá pidiendo el turno, que no se superponga con ningún partido, y te prometo que por las próximas semanas te dejo tranquilísima para que te ocupes del asunto".
Segunda cuestión: como se paga solamente si se logra el embarazo, ¿no puede ser que, inconcientemente, la mujer se boicotee a sí misma, y no logre embarazarse para no pagar, ya que todas llevamos un registro genético que dice: "mejor barato. Regalado lo que sea".
Si lográs quedar embarazada, pero lo perdés dentro del primer trimestre, como sucede con uno de cada tres embarazos, ¿se paga igual?
Claro, son vivos, ahí está la trampa: dice "embarazo", no dice "neonato".
Pero insisto; si lo perdés, que nos ha pasado a tantas, ¿te dan otras dos chances por el mismo precio?
Si una empezó a pagar, tiene el bebé, y luego se arrepiente porque este llora mucho, y como todavía no llegó a pagar ni 15 cuotas, ¿se puede dejar de pagar?
Si una queda embarazada de mellizos, ¿son igual 24 cuotas ó 48? Y con trillizos, ¿habrá descuento?
La empresa, ¿tiene convenio de descuento con alguna tarjeta de crédito? Porque por ejemplo mi tarjeta de crédito me hace descuento los domingos en nafta. ¿Habrá una tarjeta que descuente el 20% si el embarazo se logra un día martes?
En las condiciones de Fecunditas, ¿se acepta cualquier tipo de embarazo y cualquier tipo de bebé? Digo yo, si se produce un embarazo ectópico, ¿igual se considera embarazo y hay que pagar las 24 cuotas aunque no se pueda tener un bebé? Y si la pipeta con la que se hizo la fecundación estaba sucia, y una tiene un bebé de otra raza, ¿también se paga, o podés quedarte con el bebé pero te devuelven las cuotas?
Ahora... si el parto resulta dificultoso, ¿se paga lo mismo? En las 24 cuotas, ¿está incluído el parto o hay que pagarlo aparte? Y el plan que elijas para pagar el parto, ¿tiene que ver con que te pongan peridural o te hagan episiotomía, o no?
Y si una se arrepiente antes de lograr el embarazo y pide la restitución del dinero, con lo difícil que es eso cuando se paga en cuotas, y te dicen que no, que las cuotas igual se seguirán debitando, ¿podés pedir que por ese precio te den, por ejemplo, una TV de plasma?
Y si una no tiene tarjeta de crédito, y por ejemplo lleva a una buena amiga el día de pago, para que le preste la tarjeta y firme, ¿el embarazo lo debe lograr la amiga o puede seguir intentándolo la que hizo la primera consulta?
Y lo más importante, las cuotas, ¿tienen interés? Porque con interés deberían incluir al menos un moisés y un cochecito, digo yo...
¿Y si una paga las 24 cuotas y justo hay otro corralito, o quiebra, o simplemente se queda sin plata, tiene que interrumpir el embarazo o devolver al bebé?
¿Y si se larga la inflación, se respetan los montos de las 24 cuotas, o te ofrecen otro embarazo a los dos años, a mitad de precio, para compensar el aumento?
Y si se paga en efectivo, ¿hay descuento? ¿Te ofrecen un embarazo de la misma calidad?
¿Se aceptarán planes de pago con la sola entrega del documento de identidad, o temerán que una vez embarazada te largues y no vuelvas más?
Qué quieren que les diga... me resultó muy complicado.

