10 noviembre, 2005

DESCARGA EMOCIONAL

Colegas, correligionarias, compañeras, camaradas: estoy con un nudo en el estómago desde hace unos días, y me pareció terapéutico (y económico, por qué no), descargarme acá y esperar consuelo y alguna palmadita en el hombro. El tema que me angustia es que ya no puedo seguir pagando la escuela de los chicos, que seguro volverá a aumentar para el año que viene, que no puedo seguir pagando ni bancando los miles de extra que pide la escuela, como si los padres fuéramos meras alcancías (teatros, micros, excursiones, regalitos, actos escolares, invitados, libros, etc, etc), y tengo que decidir qué hacer.
Yo fui toda mi vida a escuela municipal. Mi mamá, maestra, era y sigue siendo defensora de la escolaridad pública, gratuita y laica, y yo siempre pensé que también mis hijos recibirían esa educación pluralista. Las cosas cambiaron, por supuesto. No voy a extenderme sobre cómo se vino abajo la escuela pública, los paros docentes, etc. Sin embargo hay una escuela a dos cuadras de mi casa (¡dos cuadras!) que tiene muy buena fama. La esc. República Oriental del Uruguay, del barrio de Flores (¿alguien la conoce?). Hasta ahora el problema parece sencillo de solucionar. Tengo una buena escuela gratuita cerca. Pero... mis hijos van a la escuela actual desde sala de 1 año, es toda una vida. Tienen muy buenos amigos, están contenidos, el proyecto educativo es bueno, todo me gusta ahí (bah, casi todo). Tienen además, en la primaria, tres tardes obligatorias, lo cual me ofrece un poco de respiro. Pero sigue aumentando...
Y sobre la escuela pública, no conozco a nadie, no sé cómo es el ambiente social (y digamos la verdad: elegimos la escuela de nuestros hijos en relación al medio social), no puedo pedir que me "vendan" el proyecto como lo hace una escuela privada, que te lleva a conocer cada rincón, es jornada simple... y no sé qué hacer.
Acepto sugerencias, opiniones, y ayuda moral.

13 comentarios:

Marce dijo...

Vero, justo ayer estuvimos resolviendo el tema colegio en casa. La decisión, con todo el dolor de mi bolsillo, fue la de inscribirlas en uno privado que, de cuota sola se lleva el 39.74% de mi sueldo.
Los estatales que hay por casa no tienen, en su mayoría, doble jornada y no puedo "acompañar" al personal docente en sus continuos paros porque tengo que seguir trabajando (y encima a mi no me aumentan un centavo). Además, no pueden garantizarme que pueda conseguir vacantes.
Todavía estoy puteando la polarización de las opciones.
Pero bueh! no queda otra.
Espero que el día de mañana, por lo menos, me vengan con un Nobel abajo del brazo.

¨ce_ dijo...

Lo de la contención y el ambiente es relativo, porque los chicos necesitan eso en su casa. Si son pibes sanos, lo van a ser en todos lados. Y si son curiosos, siempre van a tener una buena formación. El motor del aprendizaje es la propia curiosidad, siempre. :)
Yo estudié en escuela privada toda la vida... y personalmente, enviaría a mis hijos a una pública de las buenas, porque sé que existen y no generan el ámbito de competencia fuera de serie que se vive en las privadas.
Éxitos con lo que decidas, que seguro va a ser lo mejor.

cp dijo...

Vero, hace un dos meses atras yo tuve una situación similar. Entramos en crisis con mi marido porque el colegio de Juan nos habia aumentado en un mes 60 mangos! yo dije y ahora? el año que viene empieza Nacho y si pagamos tanto de cuota yo casi laburo para pagar el colegio y a Marisa (es quien cuida a mis niños por la tarde cuando no tienen doble escolaridad). ¿Qué hice? salí corriendo a ver colegios católicos (son mas barátos porque tienen la ayuda del gobierno)cosa que yo no quería porque fui toda mi vida a católicos y no estoy de acuerdo con muchas situaciones, pero bueno la desesperación nos lleve a cualquier lado, no?. Asi que después de una mañana maratónica dando vuelta por todo colegio católico de Lanus, y sin conseguir nada dijimos: bueno relajemonos. El año que viene buscamos con tiempo y apretaremos un poco nuestros gastos. Pero bien sabemos, que el año comenzara con otro aumento y otra vez volvere a putear contra todos. Y a mitad de año me anotaré en todos los colegios y tendré que salir a bautizar a mis hijos (porque me exigen eso...)
Vero, lamentablemente no conozco la educación como es o el ambiente de colegios públicos. Y también entiendo perfectamente el cargo de culpa que nos genera tener que sacarlos y enviarlos a otro colegio cuando ellos tienen toda su vida armada. En el caso de mi hijo Juan, se que sufriría tal vez menos, sería su cambio en tercer grado y la verdad la verdad, ellos se adaptar rápido a los cambios. Nosotros somo los que realmente sufrimos mas! beso enorme. Cyn
Uy! me escribí todo

Una Pepina dijo...

Te podría decir muchas cosas y terminaría transformando este comment en un post.

Tema difícil porque se mezclan culpas, prejuicios, miedos, etc.

A veces las cosas no son tan difíciles como parecen, sino que es uno el que le pone la cuota de dramatismo a la cosa que de por sí ya la trae.

Creo que tenés que pensar en función del bienestar de TODA la familia, vos incluída.

De ahí en más...suerte, mucha, mucha suerte.

daniela gutiérrez dijo...

Bueno,lo que puedo hacer es contarte mi experiencia como madre de chicos nacidos muy separados en edad.
Lucía: cuando nació yo recién llegaba a vivir en el país,tenía 16 años y una abuela escocesa que me daba una mano. (ella pagó la escolaridad privada de lujo que tuvo Lucia). En ese momento no tuve en cuenta el mundo dentro del tupper en que la niña creció y todos los gastos extras que implicaba la escuela escocesa san andrés.Yo estudiaba mucho, y ella estaba todo el dia en el cole desde los 5. Fue feliz,tuvo amigos,aprendió mucho y bien pero por cierto la vida en el "mundo real" le costó, eso sin decir que fue la eterna cenicienta de la escuela. Yo no la pasé bien, no tuve ninguna experiencia gratificante como madre, salvo la de que el plus de ser yo misma hablante nativa del inglés, linda y jovencísima me hizo acreedora de la envidia general de otras madres. En ese momento me importó un carajo.
Juan y Martín, nacieron en plena hiperinflación. Ya tenía yo un padre para mis hijos y la cosa de elegir se complicaba porque carlos no aceptaba "generosidades de granny", y la escuela era algo a concensuar. No es fácil tener hijos con padre. Tonces él decidió que irían al mejor preescolar que encontráramos y luego a la escuela municipal más cercana. La idea era que fuesen poco tiempo al colegio y pudieran hacer vida de niños. Pues bien, disfrutaron de un jardín (la escuelita) de educación por el arte y un ambiente maravilloso y estimulante, y luego a la escuela municipal. shock inicial pero con el tiempo fui comprobando que lo que hacía la verdadera diferencia era lo que los chicos recibían en la casa. Lili trabaja en casa desde entonces y entre ella, carlos y yo nos arreglamos para armarles una tarde con musica, plastica y futbol. En cada distrito escolar hay 1 escuela "buena", ellos fueron a esa, y yo me relajé cuando vi que tuvieron maestros buenos y malos como en todos lados. Cuando juan llegó a séptimo preparó el ingreso al Nac. Buenos Aires o al pellegrini (el curso es el mismo) y entró con el segundo promedio. O sea, todo lo que tuvo que aprender lo aprendio despues de la primaria en un año de curso de ingreso a morir. Laura fue a la escuelita y ahora a la misma escuela de juan pero con 7 años de diferencia. La escuela pública se pauperizó, el ambiente social se empobreció mucho y sus amigas tienen en general familias con menos formación que nosotros. Ella la pasa re-bien,no hay tanto paro en capital pero los maestros son cada vez peores, le organizo las tardes con cosas que le gustan....tonces hace música plastica y circo. Ya sé por experiencia y profesión que mejor que aprenda un buen inglés más adelante y que en sexto y séptimo haga un curso de ingreso a una escuela media donde el conocimiento sea todavía algo valioso y no cosa de nerds. No me importa que el grupo social sea distinto, así es la vida real,la escuela de mis hijos no fue nunca un lugar donde encontrar amigos o pertenencia yo ni carlos, y nos cuesta 120 pesos al año. Fundamental!!laica y libre. No estaría dispuesta a una escuela de medio pelo barata para que no se junte con 'la chusma'. Laura tiene compañeras y amigas cuyas mamás son empleadas domésticas o viven en casas más sencillas y menos ilustradas que la nuestra y está todo bien. Violencia y gente fea y mala hay en todos lados. No es la mejor escuela, es la que corresponde al barrio al país y a la época que le toca. A nosotros nos queda lo más difícil: seguir haciendo una diferencia con el acceso a la cultura, al arte y esas cosas, para nosotros la cuestión de amarla y enseñarle a respetar a los demás y para nosotros también la resignación de no vivir en un país con una educación mejor. Los dos somos docentes universitarios y allí hacemos lo que podemos, si ella desea progresar en su vida dependerá del esfuerzo, la garra y el apoyo que tenga en su momento. Por ahora es lo que hay y nos viene saliendo bien.

Gragry dijo...

Nosotros estamos igual. Creo que el pago del colegio de los chicos es de un 40% de los ingresos familiares. Mi esposo varias veces propuso cambiarlos, pero yo no quiero. No todavía.
No creo que el problema sea que los amigos y su historia en ese colegio...
Tomás sigue viendo frecuentemente a un amigo con el que no comparte colegio hace dos años. Pato siguió visitándose con otro 4 años más tarde de separarse. Martín el otro día se encontró con un amigo del pre jardín y lo invitó a casa.
El punto, en nuestro caso, es que no creo que en otro colegio (de los que ví, visité, entrevisté) no se bancarían a Martu y su "inquietud" sin recomendarme ritalina. No aguantarían que Pato cuestionara sus incoherencias y Tomás se aburriría como un cretino.
A los amigos lo seguirían viendo...
Yo no elegí este colegio por lo social. (Si fuera por eso lo hubiera descartado de lleno. Imaginate, un colegio en "Palermo Soho" plagado de famosos ajjjjjjjjjjjjj. Decí que mis hijos balancean la situación yendo al Lavardén, que sino...) Elegí este colegio porque mis hijos crecerán en libertad, les permitirán investigar, discutir y jugar. Porque no me piden plata para "materiales" ni para boludeces. Porque no tengo necesidad de hacer regalos de cumpleaños de más de veinte mangos para que mi hijo sea aceptado. Porque son pocos chicos por grado. Porque no tiene ni va a tener doble escolaridad. Porque no les dan tarea los viernes. Porque no usan uniforme ni ropa de marca. Porque los dejan comer en el aula, si es que no pudieron almorzar. Porque se interesan por ellos y por sus avances dentro y fuera del colegio.
En fin.

Para evaluar un colegio hay varios puntos claves para observar:

* cómo se comportan los chicos a la salida/entrada al colegio. Cómo tratan a los docentes y adultos. Si hay madres o mucamas a la salida. Si los chicos van caminando o en coche. Ahí podés notar cómo es la relación de esos chicos con los adultos que trabajan con ellos, si los respetan o los consideran empleados. También podés "bichar" el nivel socioeconómico...

* ver un recreo cualquiera del colegio. Ahí ves si los pibes son violentos, si las maestras los cuidan que no se golpeen, si les piden boludeces como "no corran en los pasillos", apreciás las barreras arquitectónicas del colegio...

* ver un acto escolar. Ojo, es lo más importante: el colegio se prepara para recibir visitas. Ahí apreciás el nivel de autoritarismo, la competencia entre los chicos o entre los padres, la hipocresía de los directivos.

Bue, esto es casi otro post ¿no?

Anónimo dijo...

Chicas es dificil, pero si lo importante es aqello que reciben sus hijos en sus casas.
Solas ustedes saben que necesitan sus hijos basado en los recursos que cada una tiene, cuantas de ustedes les cuesta llegar a fin de mes, pero igual no aflojan.
Tendran que fumar menos o dejar algo que les gusta, pero todo vale
Fuerza!!!!!!!!!

Gragry dijo...

Daniela, yo conozco muy bien "La escuelita". Estuve evaluando enviar a mi hijo a la primaria, que recién abría. Pero después desistí...

jb dijo...

hola,

me llamo julieta, soy argentina pero hace un año vivo en méxico. tengo dos hijos, simón y roberta, de casi cuatro años y 9 meses respectivamente.

el tema de la escuela pública/ privada y a qué colegio iba a mandar a simón me persigue desde el embarazo y en ese entonces tenía más que ver con cuestiones ideológicas que monetarias.

toda mi educación, entera (excepto sala de 3) fue en colegios del estado, primero en una excelente primaria de palermo que se llama van gelderen y luego en el Buenos Aires. Después le tocó a la UBA. Yo viví la caída de la escuela pública pero estoy segura de que en argentina sigue siendo una opción. y no sólo eso, considero que para la formación de una persona, el creciemiento dentro de un ámbito plural es incomparable. a la tarde pueden hacer alguna actividad extraescolar que siempre son más baratas que los colegios y sin lugar a dudas no van a ser mejores ni peores personas por la escuela a la que asistan.

simón acá va a uno de los colegios más caros de la ciudad y al margen de que pagarlo nos resulta un esfuerzo, todos los días pienso en cambiarlo porque me parece una ridiculez pagar para que eduquen a mi hijo cuando el estado debería hacerlo. además de que me resulta delesnable que se rodee de sólo chicos ricos (una contradicción con la que tengo que luchar cada mañana)

y lo de los amigos, no pasa nada!!!!!!!! son chicos, se adaptan a todo y eso sí te lo digo por experiencia.

perdón que me haya extendido.
saludos y suerte.

Daisy dijo...

Gagry, qué buen dato el de las cosas a tener en cuenta para elegir escuela. Nosotros vamos a mandar a Bianca a jardín el año que viene (va a tener 2 años) y nos pusimos a buscar adónde. En Ramos Mejía, donde vivo, hay dos escuelas privadas famosas: el Colegio Ward (donde me gustaría mandarla porque es bilingüe, pero el ambiente social es demasiado alto y sería una presión muy grande económica y social, es carísimo) y el Don Bosco (que queda a la vuelta de mi casa y es más o menos lo mismo socialmente, salvo que no es bilingüe). Como traductora de inglés que soy, me encantaría que Bianca fuera a un colegio bilingüe, pero después de todo, el idioma se lo puedo enseñar yo (salvo que no tengo vocación docente!). En fin, no conozco colegios públicos en mi zona inmediata, así que pensé mandarla a un colegio privado (se llama San Miguel, pero no es católico) donde mandan a sus hijos unos amigos que hablan maravillas del nivel de los docentes, las actividades extracurriculares, etc. etc. Pero me desalentó un poco enterarme de que en los cursos hay 30 chicos... Es difícil hacer educación personalizada así.
Para el jardín, ya decidimos mandarla a uno privado, que está a diez cuadras de casa y pinta lindo. Solo tiene 2 años, después de todo... a esta edad, lo que más me importa es que la traten bien y la contengan un rato, que se haga de amiguitos de su edad, en todo caso. Y tenemos un par de años para ir pensando en la escuela a la que irá después. De nuevo, gracias por las sugerencias que tiraste.

Finito Mundo dijo...

Lo que te puedo decir con seguridad, es que nada te va a dar la seguridad que buscas.
Todo es relativo.
Mi experiencia: siempre fui a colegios públicos, mis vecinos del mismo barrio iban a privados, uno mejor que el otro.
Hoy después de 22 años, la realidad: me los e cruzado, y me entristeció verlos; todos anulados, sin identidad, desvastados…
El secreto: mis viejos y yo, un pendejo que no se quedaba un instante quieto, que jugaba y juego mucho.
Yo creo que una criatura no le puede faltar: amor, independencia, responsabilidad de sus actos y creatividad. Y te puedo asegurar que eso no se da en ningún colegio.
Yo soy docente de teatro, nací en una casa de artistas saboreando en esfuerzo de mantener los ojos en el horizonte de los sueños.
Tengo alumnos de colegios privados y no saben lo que amor por lo que se hace y por lo que se añora, no saben lo que es poner el cuerpo, y que las cosas no dicen se deben hacer. No valoran el esfuerzo.
Creo que depende de la familia y no de la escuela, y finalmente de pende solo de ellos, tus niños.
-Si tenes tiempo y ganas entra a mi blog y opina que te parece.

Verónica Sukaczer dijo...

Agradezco de corazón todas las opiniones y recomendaciones. No me han tranquilizado :-), pero sí me siento más acompañada. Recién comienzo el proceso de "estudio" de la escuela posible, y de "duelo" por la escuela que dejaremos (todos). O no. Tal vez los deje. Me pasa como a Daniela, que es mi mamá la que paga por ahora la escuela de los chicos, y quiero dejar de vivir de prestado. Vivir acorde a lo que tenemos, aunque a veces recibir sea tan fácil. El problema sigue siendo que la escuela actual me gusta, pero empezó siendo una escuela relativamente económica, una propuesta para la clase media que desearía una escuela pública pero también algo más, hasta que creció a tal punto (justamente, es un colegio muy recomendado), que la cuota comenzó a alejarse de ese ideal y sigue aumentando.
De acá a marzo, les contaré cuál fue la resolución.
Cariños

Anónimo dijo...

Acepta la plata de mami, vale más la educación de tus hijos que tu orgullo.