08 septiembre, 2011
Una Bolsa de Preguntas!!!!!!
14 julio, 2011
Mc Donalds
Pero la razón por la que Angela se siente orgullosa de mí, es que en mi época de estudiante soltera trabajé en McDonalds. Solamente fue un trabajo de dos meses, mi falta de empatía con ese payaso de pelo rojo no me permitió seguir. Pero cuando lo mencioné como un comentario sin importancia, mi niña demostraba llenarse de orgullo; les platicó a sus amigas y el dato corrió como reguero de pólvora en todo el grupo y ya nada fue igual, todos los niños me observaban con admiración, como si hubiera salvado al mundo.
Ahora sé que podría tener muchos logros más en mi vida, pero ninguno superará el haber preparado hamburguesas en el restaurante que hace sonrisas. Por supuesto me ha implorado que lo haga de nuevo, pero no deseo ir por la vida oliendo a pepinillos.
12 mayo, 2011
A volar
Al fin después de 3 años me fui a mi casa, MI casa, lejos, al extremo opuesto de donde vive mi madre, pero ¡oh sorpresa!, existe el teléfono. Ya pasaron 5 años y los últimos dos me he dedicado tiempo completo al hogar y he sido saca-apuros, chofer, nana y asistente de mi mamá y mi hermana, que vive en la casa materna con 38 años de edad y dos hijos. No lo digo en tono de queja, jamás me ha molestado ayudarlas y siempre que puedo lo hago, llevo encargos, cuido sobrinos, las llevo y las traigo, aunque ello implique atravezar la ciudad para hacerles el favor y atravezarla de vuelta para regresar a mi casa.
Hace poco empezamos mi esposo y yo con planes de abandonar la ciudad por diversas razones, ese plan ya es un hecho. Mi madre y hermana pegaron el grito en el cielo y comenzaron a encontrarle defectos a mi esposo y sacar de abajo de las piedras razones sin fundamento para no irme. Todo es una extraña muestra de afecto, lo sé, pero no puedo negar con algo de modestia que se les vendrá el mundo encima y quiero seguir ayudando, pero tengo mi propia familia y por cierto, una vida.
Lo cierto es que aunque las adoro, quiero extrañarlas, tenerlas presentes, durar horas con ellas al teléfono, quiero tener más cosas qué contarles. Quiero esperar con ansias las vacaciones para venir a Morelia, quiero estar lejos para estar cerca. Y quiero saber qué se siente ser la visita.
Por otro lado, esta ciudad está llena de familiares y amigos, aquí esta nuestra vida y ello nos da poco o nada de tiempo para convivir en familia sólo nosotros: mi esposo, mis hijos y yo. Hemos pasado por situaciones complicadas en las que vemos cerca el fin y no hemos tenido momentos para superarlo juntos, para salir adelante; simplemente dejamos pasar todo.
Quiero dedicarme completamente a mi familia, estar para ellos, atenderlos a ellos y nada más a ellos. Idear formas de convivir y pasar el tiempo juntos sin sentir que tenemos que visitar a alguien para que el fin de semana transcurra con rapidez. Me hace falta, nos hace falta, a todos.
Y por si fuera poco, me voy a la ciudad donde se realiza la Feria Internacional del Libro más importante del país, qué más quiero.
22 marzo, 2011
SOY MAMÁ, SIEMPRE MAMÁ
De a poco fui dejando de escribir. Mis hijos crecieron, los problemas también se agrandaron y ya no había "anécdotas graciosas" para compartir con los demás.
Quién iba a decir que iba a regresar a hablar de hijos... ¡profesionalmente! De los míos y de los de todos los demás. Y como a mí me gusta: con humor, desenfado, libertad.
Así que sí, sigo escribiendo sobre hijos, pero lo hago en la página web de los pañales Huggies, bajo el título SOY MAMÁ .
15 marzo, 2011
Madre soltera
Estaba Angy jugando con su muñeca, la arrullaba. A su abuela le dio curiosidad y se acercó a preguntar. Así se desarrolló la conversación.
Abuela: ¿A qué juegas?
Angy: A que era madre soltera
Abuela: ¡¿Porqué!?
Angy: Pues porque no tengo esposo, y mi primo Chava no quiere jugar a ser el papá.
Abuela: Puedes jugar a que se había ido a trabajar.
Angy: No, mejor madre soltera. ¿Para qué quiero un esposo que nunca está?
Entre juego y juego, algo de realidad se ha de asomar. La conversación que después mi madre tuvo conmigo fue larga y aburrida, pueden imaginarla.
07 marzo, 2011
Si yo digo que te duele es porque te duele.
- Diego ¿cómo sigues?
- Bien
- ¿Ya no te duele?
- No
Intervino inmediatamente la madre:
- Ah como no, ¡claro que le duele!
Diego ya solamente sonrió y me dirigió una mirada que yo me di a la tarea de traducir en: "está bien, si mi mamá dice que me duele entonces sí, me duele".
Jaja, lo que me asombró es que el niño ya ni siquiera se tomó la molestia de contradecir a su madre, a sus escazos 6 añitos aprendió a darle la razón para no discutir. Cosa que yo empecé a hacer a los 25.
13 diciembre, 2010
Cosas inexplicables
Una serie de hechos violentos en nuestra ciudad provocaron que adelantaran la salida de las escuelas, me vi en la necesidad de ir por Angy tres horas antes; para colmo, el camino a mi casa era una de las zonas de conflicto, los tiroteos no paraban, pasamos el dia en la casa de sus abuelos.
Y en la noche, pensando que los disturbios habían pasado, decidimos regresar a casa. En un punto el tráfico se empezó a detener, llegó un momento en que no se podía avanzar ni retroceder, poco a poco nos acercamos hacia donde el flujo vehicular nos guiaba. Había un autobús en llamas, un grupo de hombres armados bajó a una familia de su auto, para prenderle fuego. Los sicarios se fueron. Por el retrovisor busqué a mi hija, en lo que dirigía mi vista hacia ella, deseaba que no hubiera visto aquello, pero vi sus ojos más abiertos de lo normal, las cejas levantadas y con una carita llena de dudas. Max iba dormido.
No pasó mucho tiempo cuando Angy empezó a preguntar y preguntar, para mi vergüenza, no pude responderle nada concreto. ¿Porqué esos señores hicieron eso? ¿Porqué le prenden lumbre a los carros? ¿Porqué están armados? y la última pregunta ¿Porqué no hay policías cerca?
¿Cómo expicarle a mi hija algo que estamos viviendo juntas por primera vez? ¿Cómo decirle que no se asuste si yo estaba tanto o más asustada que ella? Caí en la cuenta de que en ese momento eramos dos niñas descubriendo el mundo. Aún así traté de despejar sus dudas una a una y más me avergonzé de lo que me escuché decir, que después de todo no fueron mentiras: "la policía no viene porque los malos están mejor armados y además son más rápidos; en lo que llega la policía, ellos ya se fueron, la policía tiene miedo además".
En mi infancia, yo no sabía que existían los narcotraficantes, la persona más mala del mundo era el dichoso "robachicos", jamás vi un delincuente en persona, a los 12 años supe lo que significaba la palabra "violación". Angy a los casi 8 años, ya vivió las consecuencias de conflictos armados entre autoridades y narcotraficantes, ya conoció la violencia cara a cara; y su madre no sabe cómo explicarle.
El resto del camino estuvo lleno de autos quemados y algunos aún en llamas, una gasolinera en las mismas condiciones. Afortunadamente sentimos el alivio de llegar a casa. Al día siguiente mi hija vio una ciudad desolada, vacía, con restos de vehículos quemados y todos los negocios cerrados. Mi dilema es qué postura tomar, tan malo es decirle que se acostumbre como malo es dejarla vivir con miedo.
Debo decir que nunca le di tanta importancia al mundo que habrá para ellos en el futuro, nunca tuve tanto miedo de su porvenir, nunca había tenido tantas ganas de taparle los ojos a mi niña, ganas de encerrarlos a ella y Max en una burbuja donde nunca nada les pase y todo lo que esté ante su vista sea agradable.
Yo sé que no podré protegerlos toda la vida, pero hoy mismo haré lo posible, por ello, hoy empieza el proyecto de mudarme de ciudad, sacarlos de aquí. Tal vez esa no sea la solución definitiva, pero por lo pronto, espero se materialice.
28 octubre, 2010
Madre = ¿Tiempo libre?
Situación 1:
Mi esposo nos lleva de visita a una ciudad vecina para conocer a unos amigos suyos; empresarios, solteros, jóvenes. Nos invitaron a comer, por alguna razón aprecian mucho a mi esposo y como dicen: el que quiere a la plantita, la quiere con todas sus florecitas. Así que la invitación fue extensiva para mí y mis hijos.
Toda la tarde hablaron de negocios, cualquier comentario mío era pasado por alto por más que mi amable esposo trababa de integrarme, lo que yo decia era una brisa, un zumbido de mosco. Cuando intentaron establecer comunicación conmigo solamente me preguntaron: ¿Qué tal la vida de mamá? ¿Tranquila no?
Claro, las madres no tenemos más tema de conversación que pañales, niños, casa. Y por supuesto nuestra rutina es relajada: Estar al pendiente de de una niña aprendiendose las tablas de multiplicar, un bebé aprendiendo a caminar, una casa que tarda todo el dia en limpiarse y 5 minutos en ensuciarse, que mi familia tenga ropa limpia y planchada y un plato de comida caliente todos los dias tres veces al dia, mas refrigerios; eso y una sesión en un spa, es casi lo mismo, claro.
Situación 2:
Me reencontré con unos amigos de la licenciatura en una reunión. La pregunta de ley para todos ¿qué haces ahorita? ¿a qué te dedicas? Yo respondí: "a mi casa, mis hijos, mi marido". El comentario: "¡que bien! tienes todo el dia libre para hacer lo que quieras: leer, escribir, descansar"
Claro, la casa se asea sola, el bebé de un año ya es independiente, la ropa se lava sola, la comida se hace por sí misma y los platos no se diga, se lavan por arte de magia.
Me decepcionó un poco ver que así nos ven a las mujeres que nos dedicamos al hogar. Pero si algo es cierto, es que solamente desepeñando el rol es como se conoce la vida de una mujer y ama de casa, y por supuesto, solo así es que se conocen las satisfacciones, que superan por mucho a lo demás.
He sido madre trabajadora y madre ama de casa y puedo decir que, ambas cosas, por igual son agotadoras, con presiones y satisfacciones, disgustos y alegrías. Una no hace más que la otra, ninguna es mejor madre que la otra.
08 octubre, 2010
Ni flores
26 abril, 2010
Mi hijo va al secundario
19 marzo, 2010
Verdades sobre el embarazo
- Empezamos a vomitar hasta que tenemos la prueba positiva en las manos, no antes.
- En los primeros meses inflamos la panza para vernos "más" embarazadas.
- Despues de ver al bebé en el primer ultrasonido sentimos que cualquier movimiento los podría lastimar o torcer.
- Nuestra tolerancia es inversamente proporcional a los niños que se nos pegan como lapa.
- Sentimos cosquillas cuando alguien tiene la firme intención de tocarnos la panza y al final no lo hace.
- La mano en la cadera al momento de sentarse es un cliché, en realidad no es necesario.
- Lo que sube de peso no es el embarazo en sí, sino dejarnos consentir.
- Seríamos capaces de hacerle un agujero al colchón para acostarnos boca abajo.
Estas verdades las recopilé de mi grupo de amigas, si alguien gusta añadir alguna, puede hacerlo.
22 febrero, 2010
La necesidad de conocer la labor de una madre
Al salir de la clase, ya de regreso, subí a la banqueta la carreola de Max para abrir la puerta, en ese momento un señor que conducía una gran camioneta me preguntó si iba de salida, como le dije que sí, esperó donde él sería el primero en ocupar mi lugar, pero también obstruía el paso a una creciente fila de autos con personas impacientes y temperamentos de una ciudad llena de carros a medio día.
Yo no podía creer que él estuviera en disposición de esperarme, porque llevaba carreola, bebé, pañalera, niña, mochila y trabajo de artes plasticas, y el ritual de subir al carro lo hago sin soltar mi bolsa de mano. En su lugar yo me hubiera ido a buscar otro espacio pero él prefirió esperar. No sé qué estaba pensando, en qué cabeza cabe que es fácil y rápido subirse al carro con todo lo que yo traía, es todo un ritual de 10 minutos. Ahí me di cuenta de que solamente las mujeres que somos madres estamos conscientes de la labor que implica. Además ando en un Sedán (vochito, escarabajo) de dos puertas donde apenas cabemos mis hijos y yo, subir la carreola es más difícil que armar un cubo de Rubrik.
En fin, comencé con el ritual: Subí al bebé, lo sujeté a su asiento, subió Angela, le pasé todas sus cosas, una por una para que las fuera acomodando. Los carros ya estaban dando un arrítmico concierto con el claxon, cuando el susodicho vio que me faltaba mucho por hacer se recorrió a un lugar donde no estorbaba pero debía estar más alerta. Yo seguí: subí pañalera, cobijas, doblé la carreola, abrí la cajuela del carro para guardarla, la cajuela no cerraba, saqué la carreola para acomodarla de nuevo, cerré la cajuela y al fin subí al carro. Intenté salir pero la gran camioneta no me dejaba fácil la salida, al ver que me era imposible salir el señor me dio un poco más de espacio y aún así tuve que maniobrar el doble.
Al fin salí y al mirar por el retrovisor vi que una segunda camioneta (conducida por una mujer) llegó y se metió en el lugar que yo había dejado, la primer camioneta apenas había empezado a moverse cuando alguien con más suerte vió el lugar vacío y lo ganó. Simplemente pensé: se lo merece. Estoy segura de que si la camioneta con mala suerte la manejara una mujer, simplemente se habría ido a dar otra vuelta en lo que yo subía al carro y seguro habría quedado en mi lugar.
20 diciembre, 2009
14 diciembre, 2009
TIPS PARA MADRES
1- Ponerles a mis varones nombres que empiezan con la misma letra fue una absoluta casualidad que resultó practiquísima. Comparten sus iniciales y por lo tanto se puede imprimir una sola serie de cintas de identificación, tarjetitas personales, etiquetas de libros, y todo pareciera que es de ambos.
2- Nunca he visto a un adulto de 30 que no sepa atarse los cordones de los zapatos. Por lo tanto, no vale la pena pasar horas y horas tratando de enseñárselos. Alguna vez lo harán.
3- Igual: no hay chico de 15 neurológicamente sano que no sepa caminar o hablar. ¡El pibe lo va a hacer cuando le llegue el momento!
4- El exceso de estimulación durante la primera infancia provoca exceso de hiperactividad durante la segunda. Lo sé por experiencia. ¡Dejen a los chicos en los cochecitos y no les den tanta pelota!
5- No vale la pena gastar dinero en la ropa de los chicos. Bajo ninguna circunstancia. Ni aunque tengan una fiesta importantísima. Gasten en ustedes, me lo van a agradecer.
6- El día que al chico no le guste la comida, ¡que no coma! Ningún chico con comida sobre la mesa o en la heladera ha muerto de hambre.
7- La tele, la play-station, la wii y la compu son nuestras grandes compañeras. Yo no sé qué haría sin ellas.
8- Las maestras no siempre tienen la razón. Los médicos tampoco. Los terapeutas menos que menos. La única que sabe siempre qué pasa realmente sos vos. Confía más en tu propio criterio y menos en los consejos de quienes no están todo el día con tu hijo/a.
9- Hoy se tiende a acusar de patológico casi todo comportamiento normal infantil. Los chicos hacen maldades y se divierten con ello; no pueden estar todo el tiempo quietos; no quieren prestar sus cosas como yo no quiero prestar mi nueva netbook; no les gusta que los manden; se pelean con quienes pueden. ¡Igual que lo hizo la humanidad durante todo este tiempo!
10- Dejo constancia de que mi hijo menor ha crecido con absoluta normalidad y demuestra a diario un desarrollo cognitivo impresionante, sin haber comido una mísera verdura en toda su vida, aunque como debe ser, se las presenté de todas las formas, cocciones y variedades posibles.
11- Cuando vos estás en un mal día, no querés que nadie se te acerque siquiera. Cuando tu hijo tiene un mal día, dejalo tranquilo.
12- A veces es necesario faltar a la escuela porque sí, hacer cosas prohibidas, pisar el césped, enloquecer un poco.
13- Cada vez que tu hijo te grite: ¡te odio!, podés responder: ¡yo también! Juro que esto no provoca alteraciones permanentes de su psiquis.
14- Si tu hijo quiere aprender a tocar la armónica en vez de jugar al fútbol como quiere su papá... va a terminar tocando la armónica. Los gustos propios no se pueden torcer.
15- Cuando una dice no, es no (por lo menos a la décima vez). Y no todo hay que explicarlo.
16- Las chicas son histéricas y los varones son agresivos. Y eso seguirá siendo así por el próximo milenio.
17- Los chicos nunca te agradecen por todo lo que hacés por ellos. Hacé lo necesario, no hace falta pelarles las uvitas o hacerle caras con ketchup a los bocaditos de acelga, aunque yo lo siga haciendo como una tarada.
18- Tenés que tener un espacio privadísimo para vos, y los chicos tienen que saber que ése es tu lugar, que no pueden llevar sus juguetes allí, ni instalarse, ni meterse a cada minuto para preguntar si pueden tomar coca (este ítem es altamente recomendable a nivel teórico, aunque en la práctica no logro llevarlo a cabo).
19- Si yo tengo frío, ellos se abrigan. Verdad absoluta de madre judía.
20- Ellos y vos tienen que saber que aunque a diario quieras lanzarlos por la ventana, nunca jamás dejás de amarlos con el amor más sublime y absoluto.
18 noviembre, 2009
El amor incondicional
Cuando hace un tiempo mi madre me dijo que ya no podía vivir sola en el departamento que le alquilo, usó el mismo tono que diez años antes cuando me dijo que no iba a trabajar más. El mismo tono monocorde y resignado. Y el mismo silencio final. Esta vez sus ojos estaban más viejos y por eso me parecieron más tristes; pero me miraban del mismo modo: esperando que yo absorbiera las consecuencias de sus decisiones incompletas.
Los silencios de mi madre son espacios asfixiantes, callejones sin salida. Un empujón para marearse en el laberinto y desconocer el trayecto que lleva a caer siempre en el mismo lugar. En el exacto lugar donde se debe caer. Feliz está, por haber hecho exactamente lo que entendió que era su destino; y mira creyendo que finalmente llegó su hora de recibir recompensa. Si hablara, probablemente su voz traería el eco del surco que en el ir y venir de todos sus años ahuecó con la pesadez de su cuerpo, y ahora, en la liviandad de la vida hecha espera considera que todos debemos agradecer. Vanidad por demás absurda teniendo en cuenta que si sostuvo su vida durante tantos años fue gracias al sentido que le dio nuestra existencia.
Su silencio me cuenta que ya se ha dicho todo. Que no hay nada detrás del muro. Y yo, encerrada en sus ojos viejos, me ahogo en el encierro. En estos momentos, cuando decide no decidir, el entramado de pequeños gestos amorosos que sostuvieron mi vida, para bien o mal, es una trampa perfecta. En estos momentos, la desigualdad parece invertirse pero sólo para volverse más efectiva. En estos momentos es donde entiendo el revés del amor incondicional. En su nombre, siendo adultos o niños, son ellos quienes deciden nuestros pasos.
31 agosto, 2009
Madre
"Si al apagarse la última vela del pastel,
si al caer la última cinta del regalo,
si al despertar un 11 de mayo te sigues sintiendo dichosa de ser madre
Felicidades, mujer, que Dios te bendiga"
13 julio, 2009
Rayito de luz
Hoy el doctor me vio bañarlo, atenderlo y pudo darse cuenta de que no me da miedo. Me dijo: ya? está lista? Yo le dije que sí y me dijo: bueno, hoy después de la toma de las 12 se lo lleva. Así que Max ya está en casa.
No pude evitar sentir algo de frustración por traerme solamente un bebé en vez de dos, tampoco puedo evitar imaginarme a los dos en la cuna. En el camino vi una familia con unos gemelitos y se me salieron algunas lágrimas. Pero todo esto fue diminuto comparado con la satisfacción que me da tener a mi pequeño conmigo. Volví a sonreír despues de dos largas semanas. Yo sé que me costará superar lo sucedido con mi Ariel pero teniendo cerca a Max y ver cómo mi hija lo adora, supongo será un poco más llevadero.
Por el momento el sentimiento de culpa se ha ido, y también el coraje; ya no tengo ganas de matar al pediatra y me siento más que agradecida con toda la gente que cuidó a mis bebés. Y sé que Ariel estará también más tranquilo.
Ahora sí, a ser mamá se ha dicho.
05 julio, 2009
Junio triste
El lunes 22 de junio en la noche comencé a sentir contracciones, algo bastante raro porque apenas contaba con 29.4 semanas de embarazo. Nos fuimos al hospital y la doctora que me atendió me dijo: no puede ser! tienes 2 cm de dilatación y no hay incubadoras disponibles. Ante esto le pregunté por mis opciones y al decirme que era posible detener el trabajo de parto decidí quedarme en el hospital. Efectivamente lograron detenerme las contracciones, me hicieron algunos análisis de laboratorio y todo salió de maravilla. Salí aún embarazada de ese hospital el jueves 25 en la tarde.
Ese mismo día en la noche las contracciones volvieron, y yo volví al hospital con la esperanza de que me las volvieran a detener. En la sala de observación mientras esperábamos que las contracciones se calmaran con el medicamento, se me rompió la fuente, rompí bolsas o como quiera que se diga. Me hicieron una cesárea de emergencia el viernes 26, apenas pude ver a mis pequeños, ambos con dificultades para respirar, uno más grave que otro.
No había incubadoras para mis niños, ni siquiera espacio, estaban recibiendo atención en el mismo quirófano y después en un pasillo. Ante esto mi esposo pidió un traslado pero en ninguno de los hospitales que cubría el seguro tenían espacio. Así que se los llevó a una clínica particular.
29 mayo, 2009
Segunda ronda
Las sensaciones esta vez fueron diferentes, ya no me sentía ante lo desconocido y estaba convencida de que no volvería a cometer las mismas fallas (no tan graves) que con Angela, me sentía en tierra firme, en un puerto seguro, sin incertidumbres.
Hace un mes cumplí 6 meses de embarazo y tuve mi primer ultrasonido, yo iba decidida a preguntar por el sexo. Salí de ahí con alma de primeriza, pues me dieron la gran noticia de que son DOS VARONES. Sí, tendré gemelitos. No está de más decir que me desbordé de alegría, esparcí la noticia en cuanto pude.
Nuevamente me siento ante lo desconocido, con muchas espectativas y feliz. A Angela le divierte la idea, se ve que los amará. Mi esposo está feliz, con un poco de preocupación pero feliz. La vida nos dio una gran sorpresa, y a mi me encantan estos giros inesperados que da la vida.
Ahora me dedico a buscar información sobre embarazos múltiples y crianza de gemelos, así que si alguna de ustedes conoce una página de internet, blog, foro, le agradecería me pasara el link. Y si alguna de ustedes es madre de gemelos me encantaría establecer contacto.
28 enero, 2009
..._ _ _ ... _ _ _ (S.O.S)
- COLONIAS DE VACACIONES
- SALIDAS
- PARQUES
- ACADEMIA DE NATACIÓN
- BIBLIOTECAS
El aburrimiento que tienen los niños cuando terminan la vorágine de el año escolar es monstruoso. Despues de correr del cole a hacer algun deporte, idiomas, o lo que sea, viene una época donde no existen obligaciones de ninguna especie. Es en ese preciso instante en el que se convierten en tiranos demandantes.
Mas grave aún, es el caso de mi pobre Jeremias que es unico hijo, así que ni siquiera tiene hermanos con quienes jugar.
Lo que veo en Posadas, Misiones, que es donde nosotros vivimos, es que la oferta de actividades, salvo que una disponga de vehículo y de dinero (no es mi caso) es nula. Resulta imposible gastar casi cuatrocientos pesos en una colonia de vacaciones que lo lleva a las ocho de la mañana y lo trae a las cinco de la tarde durante diez dias hábiles. Me parece un robo.
Por otra parte, cada salida significa que que el niño vague a gusto y paladar para luego proceder a ingerir algun tipo de refrigerio.
Los parques tienen los juegos en una estado CASI calamitoso.
La mejor opción de todas es que Jeremias aprenda a nadar, asi por lo menos no conoce el pánico que tengo yo.
Con respecto a los libros, Jeremias se lee desde los diarios, pasando por atlas y libros de variada temática.
ALGUIEN TIENE ALGUNA OTRA IDEA???
