13 julio, 2009

Rayito de luz

Hace algunos días el pediatra pensaba entregarme a Max, justo en ese momento e él se le ocurrió dejar de respirar y el doctor me dijo: a poco te da miedo. Respondí afirmativamente, como lo hubiera hecho cualquiera, a lo que el doctor respondió: Entonces aquí lo seguimos dejando hasta que se te quite el miedo, porque una persona con miedo hace puras pendejadas, si entrego un niño a una mamá con miedo lo mata. Perdí las esperanzas de sacar pronto a mi hijo de ahí.

Hoy el doctor me vio bañarlo, atenderlo y pudo darse cuenta de que no me da miedo. Me dijo: ya? está lista? Yo le dije que sí y me dijo: bueno, hoy después de la toma de las 12 se lo lleva. Así que Max ya está en casa.

No pude evitar sentir algo de frustración por traerme solamente un bebé en vez de dos, tampoco puedo evitar imaginarme a los dos en la cuna. En el camino vi una familia con unos gemelitos y se me salieron algunas lágrimas. Pero todo esto fue diminuto comparado con la satisfacción que me da tener a mi pequeño conmigo. Volví a sonreír despues de dos largas semanas. Yo sé que me costará superar lo sucedido con mi Ariel pero teniendo cerca a Max y ver cómo mi hija lo adora, supongo será un poco más llevadero.

Por el momento el sentimiento de culpa se ha ido, y también el coraje; ya no tengo ganas de matar al pediatra y me siento más que agradecida con toda la gente que cuidó a mis bebés. Y sé que Ariel estará también más tranquilo.

Ahora sí, a ser mamá se ha dicho.

6 comentarios:

Lore b dijo...

te seguimos abrazando desde acá.

Carmen Vogler dijo...

Hola Gabriela
Te envío todo mi cariño y el de Jeremias.
Un gran abrazototote nuestro!!!!!!
carmen y jere.-

Zoso dijo...

http://berteolate.blogspot.com/

El blog que Mirtha lee antes de todos sus almuerzos aunque no pruebe bocado!

http://berteolate.blogspot.com/

Monica dijo...

LLegue a este blog por Gragry y no crei que me encontraria con tu historia. No hay palabras para decir en estos momentos.
Poco a poco podras reponerte de ese momento tan duro que te toco pasar, se te lee una mujer muy valiente y muy fuerte y mas que dispuesta para tu pequeñln Max...
Se que es facil decirlo, pero espero que el tiempo te ayude a curar las heridas y puedas sobreponerte por tu hijito y por tu hija , ya que ellos te necesitan muchisimo.
Te mando un abrazo y muchisima fuerza.
Monica

Marina dijo...

Gabriela no sé cómo ´llegué acá a leerte, y lloré mucho con estas dos ultimas entradas...
Palabras para decirte no tengo, solamente te mando mi abrazo a la distancia, de mamá a mamá, con el corazón estrujado al pensar en todo lo que tuviste que pasar...
Besos enormes.

Gabriela dijo...

Hola. ya no entro tan seguido al blog porque no tengo conexión de internet en mi casa que es la de ustedes.
Me han sido de mucha ayuda sus comentarios y apoyo, a decir verdad los días aún son dificiles, superar esto es un rpoceso que lleva tiempo.
Aunque no sea tan seguido, trataré de conectarme cada vez que pueda