08 marzo, 2006

Alba

Para poder escribir sobre esto he tenido que dejarme las tripas en el armario porque si no las lágrimas no me hubieran dejado ver la pantalla del ordenador.

No voy a relatar los hechos que están suficientemente explicados en todos los periódicos y cadenas de televisión. Al fin y al cabo no hacen falta los detalles para que el corazón se te encoja en el pecho al saber que una niña de cinco años se debate entre la vida y la muerte en la UCI de un hospital, después de haber recibido las "caricias" de sus padres.

Alba, según aquellos que la conocen, es una niña triste, cabizbaja, que no jugaba en el parque con otros niños y a la que nadie ha visto reír.

Hace tres meses le rompieron la clavícula, el húmero y una costilla. Y yo, como muchos, me pregunto ¿nadie pudo hacer nada por ella? ¿no hay ningún modo de que un padre no pueda agredir a su hijo?

Durante meses, la evidencia de que la niña sufría agresiones estuvo en manos de los jueces, de las policías y de los servicios sociales y de protección de la infancia de dos municipios y de la Generalitat.

La asistenta social -dice El Periódico de Cataluña- como era nueva "no sabía qué hacer"
¿Dimitir, quizá?

Tres juzgados involucrados en las denuncias por malos tratos a la menor...

Pero sobre todo intento pensar qué tendrá esa madre en la cabeza, no hablo ya dentro del pecho, para permitir que alguien utilice a su hija como saco de golpes y aún después de eso, defenderle.

En este mismo instante muchos niños lloran angustiados en manos de sus "protectores padres".

¿Alguien puede oírles?
Antonia Romero

9 comentarios:

Rain dijo...

No hay explicacion. Habria que colgarlos de sus respectivos organos reproductores...

Marce dijo...

Yo frente a hechos como estos me quedo sin palabras. Hace poquito un nene de ocho años murió después de una paliza que le dieron sus padres adoptivos. No se me ocurre que les puede pasar por la cabeza a los adultos que hacen eso, sí me puedo imaginar el terror y el dolor que puede sentir una criatura en esa situación. Las heridas de los cuerpos con suerte se curan, pero las otras, las que no se ven, no se van más.
Pareciera que las autoridades competentes ven el tema de violencia social totalmente separado del de violencia familiar.

Anónimo dijo...

Hola, Vero muy bueno el blog, y aprovecho para decirte Feliz dia!

Chau, suerte!

Thomas.

cp dijo...

yo lo unico que puedo hacer cuando escucho esto es sentir como mi cuerpo se estremece mis ojos se nublan con mis lagrimas y pensar en mis niños.
No me entra en la cabeza que alguien pueda ser realmente tan hijo de puta para poder lastimar a un hijo. Y no puedo entender que tanto en argentina como en españa se manejen de la misma manera. Tan burocraticamente que piensan mas en otras cosas que en lo que el niño sufre.

Catalina Viajera dijo...

todos somos responsables.
las instituciones: la escuela, el hospital, la policía, la asistencia social en general.
y nosotros que no hacemos nada para que eso funcione de otra manera.

cachetazoalaviolencia dijo...

Lo primero que tenemos que hacer es que nuestros hijos, nuestros alumnos, nuestros sobrinos y todo niño del que seamos responsables tenga la formación humana necesaria para no tener que recurrir a la violencia "sin darse cuenta". Estoy seguro que esos animales "ni se dieron cuenta" de lo que hacían con su hija, que "fué sin querer".

Que nuestros hijos no hagan nada sin querer.

Rober, fiolo surrealista dijo...

cuando quieras visita mi blog :)

Anónimo dijo...

Hola, una pregunta, alguno/a sabe como hacer para cambiar la fecha del post, o sea si lo publico el dia 10 de enero, pero quiero que aparezca publicado con fecha del 2 de enero.
Espero la respuesta en alguno de estos comments.

Maurus dijo...

Espero jamas cruzarme con un Padre o Madre que haga eso... por que seguramente voy a terminar preso por asesinato...
Siempre que leo algo asi... me enfermo... y no me puedo sacar de la cabeza muchas imagenes de mi propia infancia...