10 enero, 2006

¿qué es un recuerdo?


¿Qué es un recuerdo?.
¿Es algo que se tiene?.
¿Es algo que se olvida?
No lo sé. En estos días en que vuelvo a ser una nena entre sus hermanos, creo que un recuerdo es una ola: de golpe un pliegue del tiempo se va haciendo denso hasta que puedo percibir ´algo´ que viene hacia mí, inevitable. Estoy de pie delante de él, casi como esperando, alerta.
Cuando de golpe, se acelera ahí entonces el recuerdo es como un vértigo raro, sé que es inevitable y empiezo a sentirlo en el cuerpo. La boca del estómago parece estremecerse, tendería a cerrar los ojos para disfrutar ese segundito previo a un clase de revolcón espumoso del que no se nunca cómo voy a emerger.
- Má....má...maaaaaa!!!!!
- ah, qué?
- dice Pedro que este osito era tuyo. Me contó que cuando vos te dormías él iba y te lo sacaba y se dormía chupándole las orejas y cuando a la mañana vos lo agarrabas y estaba mojado con baba llorabas...¿es verdad?
-
- má, maaaaaaaaa!
- sí, es cierto. Pedro me decía que el osito se había hecho pis, pero yo se lo sacaba y y lo olía y le decía "tiene olor a tu baba!!".
- Puaj!, qué asco!
Recuerdo que era un juego de todos los días. Me hacía feliz recuperarlo, y creo también que parte del juego era saber que olería a pedro. Como ahora, 3o y tantos años después.
-

8 comentarios:

cp dijo...

que lindos los recuerdos, y contaste bien la forma de sentir un recuerdo. Y es precioso que tus hijos despues te pidan que les cuentes algo y revivir otra vez eso. cariños

daniela gutiérrez dijo...

¿viste ese osito??? no es increible que haya durado tanto!!

Anónimo dijo...

Es cierto como puede durar tanto?
Debe ser porque es parte tuya,está tan arraigado el osito a ti Daniela. Que no es increible que haya durado tanto.
A parte te cuento que me gusta leer el blog, pero nunca me anime a escribirte. Ahora si, es que ese osito es como mi sillita que tiene 43años y mantiene su madera como el primer día.
Y tiene el poder de traerme una imagen la cual estoy jugando con mi hermanita, mientras la mayor de nosotras miraba la revista Susy, ahora mi nieta y yo jugamos con mi sillita

Anónimo dijo...

Daniela, te leo por primera vez.
Me gustaron mucho tus historias sobre tu vida. Me impacto este post, donde se te vienen encima 30 años, de la mano de tu hijo trayendo un oso.Son como experiencias visuales, que te marcan que el tiempo en nuestro interior no existe.
Me conmovio el comentario anonimo que habla de una sillita de su niñez, que hoy refloto en los juegos con su nieta.
Me gusta visitarte, tu casa es calida y acogedora, pasare cualquier dia de estos a tomar unos mate.
Cariños
Graciela M.

daniela gutiérrez dijo...

qué lindo tu recuerdo -lástima el anónimo, y graciela pasá cuando quieras que la casa es chica pero el corazón es grande!!. Además es una casa construida entre muchas. Es linda.

Bataclana dijo...

siiiiiii, que lindo los recuerdos: te atrapan, te envuelen, te mecen, te transportan.
Besosssssss miles

Anónimo dijo...

Hola soy el anónimo, la cual escribio sobre la sillita de mi niñez, en verdad no lo soy tanto, porque una de ustedes me recomendo este blog.
Daniela me gusta mucho como relatas, sinceramente logras transportarme desde mi infancia,hasta la vez que visitaste el campo.

Lili

Gracias Lili

aydesa dijo...

Maldición. Tercer intento de dejar un comentario.
Vi tu oso Daniela y es muy parecido a aquellos despojos del mío. Gracias por la foto y el relato!